miércoles, 31 de marzo de 2010

Josan Hatero: La piel afilada.


Me llamo Sonia. Estoy divorciada. Tengo treinta y un años. Vivo sola.
Tres semanas después de que él se fuera, descubrí que había olvidado su segundo apellido. Seis años de casados y no podía recordar su segundo y estúpido apellido. Busqué nuestras viejas fotos, como si la expresión de su cara o su mirada o un gesto de sus manos pudiera hacerme recordar. Miré todas las fotos una por una y, tras tres semanas de pura ausencia, eché a llorar. Se segundo apellido era lo único de él que había conseguido olvidar.
Josan Hatero - La piel afilada
Imagen: Juan Francisco Casas. Dirección:http://www.juanfranciscocasas.com/

lunes, 29 de marzo de 2010

Angel Capa: La intimidad del fútbol.


Es cierto que la mayoría de los futbolistas provienen de la clase desposeída de la sociedad, y que muchos de ellos no han tenido posibilidades de acceder a la instrucción que las otras capas sociales aprovechan como un derecho de todos que sólo ellos disfrutan. Y también es cierto que hay muchas formas de matar al ídolo. Esta de la cultura es una de ellas.
[…] Primero, como integrante de una clase marginada, le recordamos la posibilidad de completar una educación adecuada, y después tratamos de humillarlo señalándole la falta de educación.
Pero también existe la confusión del oprimido, como lo explicó Fanon. El opresor es también el modelo a imitar. Los
instruidos, en este caso, sirven de referencia para el jugador que comienza a vestirse como él, a aprender el uso de los cubiertos, a elegir los restaurantes, a hablar como él, y finalmente y para su desgracia a pensar como él.
Hace, en definitiva, un esfuerzo tremendo para acomodarse en lo que cree que es su nuevo status, su nueva clase social. Termina desclasado, sin soporte real, despreciando la cultura que tenía por una instrucción que ni siquiera llega a tener.
Angel Cappa - La intimidad del fútbol

viernes, 26 de marzo de 2010

Iván de la Nuez: El mapa de sal.


Yo dibujo este mapa de sal para desatar igualmente la posibilidad de la extrañeza, la multiplicidad, la diferencia y las salidas alternativas; tanto frente a los fundamentalismos del comunismo vencido, como en contra de la globalización pletórica de la victoria.


Foto: Jack Delano.
Dirección:http://www.flickr.com/photos/trialsanderrors/4089955160/in/set-72157612403014095/

domingo, 21 de marzo de 2010

viernes, 19 de marzo de 2010

Julián Rodríguez: Unas vacaciones baratas en la miseria de los demás.




“La mezcla de sinceridad y mentira siempre da como resultado una mentira; la mezcla de fuerza y debilidad, siempre debilidad; y la de bondad y maldad, siempre maldad.”
Aprendí eso de mi padre. De las matemáticas. Del álgebra. El signo que se impone es siempre el negativo.

Julián RodríguezUnas vacaciones baratas en la miseria de los demás

viernes, 19 de febrero de 2010

José Manuel Navia: Gonzalo Juanes


En Liturgia de los ahogados, un libro de Gonzalo Calzedo Juanes, se puede leer la siguiente dedicatoria: “A mi tío Gonzalo, cuyas fotografías también cuentan historias”.
No escribiría esto si no fuera porque hace unos días caí en la cuenta de que ese fotógrafo/pariente era Gonzalo Juanes, un hombre al que La Fábrica le dedica uno de sus libritos grises, y cuyas fotografías de colores me habían hecho sospechar que se trataba de alguien más joven.
Y no, no era tan joven. Había nacido en 1923, estudiado perito industrial y, por las normas de acceso para formar parte del Instituto Nacional de la Soldadura, tenía que estar preparado para revelar fotos. Lo de revelar mentiras no se contemplaba en las bases. Así las cosas, solo una vez conseguido el puesto, lo aprendió; en blanco y negro, y por las noches. El caso se repitió después con las de color, gracias a una película de Kodac. Eran principios de los sesenta.
Influenciado por Walker Evans y otros fotógrafos de la F.S.A. americana, Gonzalo Juanes formó parte del grupo Afal, y siempre estuvo un tanto aislado del mundo del arte por vivir lejos de una ciudad más importante que Gijón.
A día de hoy se pueden ver unas cuantas fotografías suyas en la Web. Aquí fue donde me fijé en él. En cuanto a las del libro, hay una de 1975, donde aparece Franco dentro de su ataúd y un televisor, que tiene algo de performance involuntaria, difunta.
Pero, aparte de fotografías, en el libro hay un párrafo que he querido copiar. Dice: “coge la cámara y sal a la calle a fotografiar lo que te dé la gana, pero no te empeñes en hacer arte…Ahora estamos ante un nuevo pictorialismo que me parece inadmisible.”
Supongo que en sus primeros tiempos, Calzedo Juanes también se dejaba aconsejar por él. Y aunque me parece que hacer fotografías no tiene mucho que ver con escribir cuentos, sí creo que los cuentistas que más me gustan son los que menos se empeñan en hacer arte.

martes, 12 de enero de 2010

Leonardo Sciascia: Negro sobre Negro


Así es: siempre hay que saber esperar, entre realidad y poesía, a que la ecuación se cumpla.

Cada época tiene el don Quijote que se merece.

Extender la duda ya es un hacer.

…un escritor siempre debería poder decir que la política de la que se ocupa es ética.

…la perfección casa mucho mejor con el cretinismo que con la inteligencia; la inteligencia siempre tiene, como los tejidos de los navajos, alguna imperfección o fuga.

Los que piensan como nosotros son precisamente aquellos que no piensan como nosotros.

Rivarol decía: “No haber hecho nada es una terrible ventaja, pero no hay que abusar de ella”

Ahora se es tan profundo que ya no se ve nada. A fuerza de profundizar, nos hemos hundido. Solo la inteligencia, la inteligencia que también es “ligereza”, que sabe ser “ligera”, puede confiar en subir a la superficialidad, a la "banalidad”.

La seguridad y la claridad con que conseguimos hablar de las cosas que apenas conocemos; y la incertidumbre y la oscuridad con que hablamos, por el contrario, de las cosas que conocemos perfectamente. ¿Conocer profundamente una cosa (e incluso una persona) es tal vez una manera de no reconocerla, de rechazarla?

Se ha olvidado por completo que la superioridad de una idea respecto a otra no se afirma de una vez por todas, ni exclusivamente a través de las palabras. La superioridad se demuestra con los hechos, y constantemente.

Vittorini decía que los acontecimientos civiles, incluso mínimos, le distraían y alejaban de la escritura. Es un mal al que yo también estoy sujeto. Y por ser un mal es un mal, que viene indudablemente de una idea, más o menos inconsciente, de la literatura como algo ajeno a la vida, del escribir como –utilizando una exactísima expresión española- desvivir.

Picasso decía: “Soy como los borrachos, que les gusta cualquier vino: a mí me gusta toda la pintura”. Y así es: a un auténtico pintor debería gustarle toda la pintura, a un auténtico literato toda la literatura. Por tanto, no soy (pero ya lo sabía) un auténtico literato.

Un reloj que va mal no señala nunca la hora exacta; un reloj parado la da exacta dos veces al día: Así se puede explicar el reflujo hacia la moderación, el conservadurismo y la reacción…




Notas:

La traducción es de Joaquín Jordá.
Esta fotografía de Guardiola es de Timm Kölln y se puede obtener en el siguiente enlace.http://www.timmkoelln.com/guardiola/