jueves, 29 de octubre de 2026

Mylene Fernández Pintado: La esquina del mundo


 Me senté en el muro, mirando el mare nostrum. Recordé que Daniel decía que el agua del malecón era también agua del océano Atlántico, nunca mencionaba el mar Caribe. Le gustaba pensar que formábamos parte de algo más grande.

[…]

—¿Eres española? —me preguntó una señora mayor, que me miraba con curiosidad. Le dije que no con la cabeza, no quería hablar. Estaba triste y no me interesaba salir de mi tristeza.—¿Francesa?

De nuevo negué con la cabeza, esta vez asombrada de su insistencia para endilgarme otras nacionalidades.

—¿Eres cubana?

Mi gesto era ya de cansancio, le dije que sí e hice ademán de levantarme.

—¿Cubana de La Habana o de Miami? —continuó.

—¿Qué quiere? —le dije finalmente, curiosa.

—Tengo vajillas de porcelana de Sevres, estoy buscando a quien venderlas —me dijo entre feliz de que le hubiera respondido y apenada por interrumpirme.

Busqué en mi bolso la agenda y le di la tarjeta del anticuario a quien he vendido mis cosas.

Mylene Fernández Pintado — La esquina del mundo

Prólogo de Magdalena López.

La fotografía es de Juan Manuel Díaz Burgos.

jueves, 22 de octubre de 2026

Eider Rodríguez: Era todo el mismo hueco

 


—No quiero morir en pijama —dijo Fani.

Nekane sacaba la pulpa de una hoja de aloe con un cuchillo, sentada en el borde de la cama.

[…]

—No quiero morir en pijama.

—¿Y qué nos vamos a poner? —Desde que empezó a pensar en singular, le había dado por hablar en plural.

[…]Plantas por todas partes. Nekane había tomado el relevo para cuidarlas y seguía con atención las indicaciones que le daba Fani desde la cama: «Esa necesita poca agua, ¿te acordarás?». Su favorita era una monstera gigantesca, con los nervios de las hojas visibles a contraluz y las raíces reptando fuera de la maceta como víboras. «Esa, en verano, aléjala de la ventana». Porque en verano Fani ya no estaría, al día siguiente tampoco.

 […]

Era su amante, era su hermana, era su madre, era su padre, era su hija, era su camarada.

[…]

Quería que se muriera ya, y se avergonzó por desearlo, aunque no fuera la primera vez. Lo aprendió con el tiempo: no sabía mucho sobre el deseo, pero el deseo lo sabía todo sobre ella.

—¿Con quién me voy a enfadar ahora? —le preguntó—. ¿Cómo voy a doblar las sábanas con estos brazos tan cortos?

Eider Rodríguez — Era todo el mismo hueco

La traducción es de Ander Izaguirre.


jueves, 15 de octubre de 2026

Sergio Galarza: Barrio Moscardó


 “Barrio” es una palabra que proviene del árabe, como “ceviche”, en la versión que defendía el historiador Juan José Vega y que vinculaba el origen del plato emblemático de los peruanos con la palabra sibech. En árabe hispánico, Bárri significa exterior, y viene de barrī, que en árabe clásico significa salvaje. Lo que está fuera, entendido como lo bárbaro, en contraposición con lo domesticado, que vive bajo un techo, necesitado de protección, eso es el barrio en el imaginario popular: los parques y sus canchas de fulbito, las esquinas donde se juntaban los patas formando una mancha, las calles y los paisajes, las bodegas y los kioscos de periódico, ese espacio público que funciona como un archivo mudo de la geografía sentimental de los vecinos.

De allí que ser de barrio equivalga a tener calle, según lo especifica la jerga peruana.

[…] Un niño sin calle da más pena que las bestias del circo en sus jaulas.

Sergio Galarza – Barrio Moscardó

La foto pertenece al archivo fotográfico del C.D. Colonia Moscardó.

lunes, 5 de octubre de 2026

Rocío Rojas-Marcos: Mohamed Chukri


Su obsesión por la lectura le había hecho abandonar casi completamente los estudios, por lo que no aprobó el examen de graduación en la Escuela de Magisterio. A pesar de ello, le dieron destino en Tánger. Tras la independencia, el país necesitaba reincorporar nuevos empleados nacionales a los puestos que se estaban creando. Lo destinaron a una plaza en la escuela mixta del Barrio Nuevo como maestro de los primeros cursos de primaria. Niños en los que se veía reflejado, niños en los que reconocía la mirada del hambre y del frío. Poco tiempo después de empezar a trabajar descubrió su falta de vocación como maestro. La paciencia no era una de sus virtudes y el deseo de aprender a escribir y leer que lo habían llevado hasta ese puesto había surgido de su afán de superación, de querer ser reconocido, salir de la miseria humana, pero la coraza de sufrimiento que había ido recubriendo su corazón desde la infancia dolía ahora al enfrentarse a los niños como él. Su conclusión era que tenían que ser ellos los que debían desear salir de la cloaca, él no tenía nada que enseñarles aprender letras es muy diferente de querer saberlas.

Rocío Rojas-Marcos – Mohamed Chukri. Hambre de escritura

La fotografía es de Luis de Vega. 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Edgardo Scott. En las antípodas de la expedición Amundsen

 


El camino sugiere soledad, es posible, pero más aún el paseo. ¿Cuál es la diferencia entre una caminata, caminar y dar un paseo? Hay un giro útil, tan exacto como expresivo: dar una vuelta. Ir a dar una vuelta, eso es pasear. De modo que en el sentido mismo de la marcha está incluido el retorno; volver al inicio, al punto de partida. Se da un paseo y se vuelve. Se da una vuelta y, justamente, se vuelve. ¿Pero se vuelve, se regresa igual o distinto? Esa es la incógnita. En ese paseo ocurre, puede ocurrir, si tenemos suerte, si tenemos valor, alguna experiencia.

Edgardo Scott – Flâneurs, paseantes, walkmans, vagabundos, peregrinos

La fotografía es de Bernard Plossu.


jueves, 17 de septiembre de 2026

Laura Carneros: Proletaria consentida

Me gusta el olor a cemento fresco porque así olía la ropa de mi padre al volver del trabajo, cuando le daba un beso. Me gusta el olor a humedad de los aparcamientos subterráneos, creo que fui una cucaracha en otra vida. Puede que me guste ser la mitad de la mujer que de mí se esperaba. Trabajar media jornada, vivir en una casa que nunca será mía, dormir a mis treinta y tres en la habitación que soñé a los nueve: escritorio propio, balcón y estantería. Demasiado lejos has llegado, proletaria consentida, en comparación con tus antecesoras.

Laura Carneros - Proletaria consentida

La fotografía es de Jessica Backhaus

lunes, 7 de septiembre de 2026

Ernest Hemingway. A propósito de la escritura


 

En el tercer volumen no resbales y dejes que se te cuelen personajes perfectos [...] Si te sale un comunista noble, recuerda que probablemente se masturba y es celoso como un gato. Haz que sigan siendo personas, personas, personas, no dejes que se conviertan en símbolos. Recuerda que la especie es más antigua que el sistema económico.

A John Dos Passos, 1932 – Selected Letters

Ernest Hemingway – A propósito de la escritura. Edición de Larry Philips. Traducción de Clara Pastor.

La fotografía es de Ansel Adams.