viernes, 2 de octubre de 2009

Ismael Grasa: Nueva California


[ALREDEDORES]


Habíamos parado en un restaurante del meridiano cero.
Se llamaba así, Meri
diano cero, creo, o Restaurante
Meridiano de Greenwich
. El río embalsado llevaba el
[nombre
de Mar de Caspe. Todo venía a ser cartográfico;
yo sostenía un mapa abierto sobre las piernas.
Teníamos algo de pareja cómica, ni siquiera perdidos
en esa carretera intransitada; serios, casi locuaces
a veces. No nos equivocábamos. Después de vivir fuera
seguíamos ahora con el dedo, como en el fin del mundo,
las líneas del mapa de territorios nuestros de origen
y alrededores. La carretera cruzaba el meridiano
igual que el dial de la radio daba con la emisora,
o nuestros sentimientos coincidían en un instante
de silencio, unos grados al oeste, unos grados al este.





Nota: La fotografía es de Todd Hido y la encontré en :
http://fondofirmayvicevesa.files.wordpress.com

viernes, 25 de septiembre de 2009

Elena García de Paredes: Lectura obligatoria





Del blog de Elena García de Paredes, inútil-imprescindible:


Yo os haré odiar la literatura hasta el último día de vuestra vida.
Os lo juro.
(Al fin y al cabo, me he estado formando para ello)
Sé que en un futuro, aunque sea en secreto, me lo agradeceréis.
Porque, al menos, odiaréis la literatura con motivo. Y con conocimiento.
Nota: la fotografía pertenece a Levan Kakabadze y se encuentra en: http://levankakabadze.com

martes, 22 de septiembre de 2009

Harkaitz Cano: Alguien anda en la escalera de incendios


LA POESÍA ES FICCIÓN (Y UN CUERNO)

No me considero una persona demasiado atormentada,
pero a veces la resignación se apodera de mí
Qué le vamos a hacer, todo cambia.
Un antiguo compañero de clase está a punto de casarse
con una chica del
opus dei;
otro lleva más de nueve meses en la mar
pescando ilegalmente;
nueves meses, todo un embarazo,
quizás se haya convertido en persona en el vientre de la mar,
ya que no lo hizo en el de su madre.
A veces una tremenda resignación se apodera de mí,
porque, cuando tu soledad choca con la mía,
me hace daño.
Este sentimiento se parece, cómo decirlo,
a descubrir que cuando cumplimos veintiún años
las chicas que tenían nueve cuando nosotros teníamos trece
tienen ahora diecisiete.
Descubrir al final de una noche, bruscamente,
que ese amanecer culpable y aquellos tiernos pechos
que nunca osamos imaginar que llegaran a serlo
ya no serán nuestros.
No sé si se entiende dicho así.
Que nos damos cuenta de esto y de aquello,
que hemos apurado todos los vasos de nuestra ingenuidad.
Que perdemos la mayor felicidad por el más mínimo error:
por eso, los errores diminutos son los más dolorosos.
Los grandes errores, no tanto.
Podemos acurrucarnos y vivir dentro de ellos,
O dar vueltas alrededor.
¿Qué hacer, sin embargo,
Con un error que no es sino el ala de un insecto?
La risa es la única terapia
para ciertos asuntos que nos preocuparon.
Pero ni siquiera eso es suficiente.
Como tampoco lo es cubrir espejos con sábanas
para ser invisibles. Sobre todo, eso.
Y que todo lo que perdemos en la vida,
lo hemos perdido por no ejecutar a tiempo,
hace ya mucho, un adagio, un saludo
o un gesto


de complicidad.
Nota: La fotografía es de Mikel S. A. y la encontré en:http://mikelsolitario.blogspot.com

miércoles, 16 de septiembre de 2009

David González: Ley de vida


Las palabras no me salen. Los folios tienen la mente en blanco.

Dos frases sencillas con las que cualquiera que encuentre dificultades para escribir se siente identificado y forman parte de un cuento que se titula No importa de quién sea la culpa.
El libro, de relatos y poemas, lo disfruté hace un par de días, pero no porque me sintiera identificado, sino porque explica el cambio de una persona a la que las palabras le han ayudado a saber un poco más de él, y un poco más del mundo. Me gusta leer historias donde el cambio es protagonista. Por eso de aplicarme el cuento.
Para post, me he decidido por el poema que David González le dedica a Pablo García Casado. Trata de una de las formas mediante las que ha llegado a ese cambio, o sea, trata de elecciones, derribos y Ensanches de finales del Siglo XX.


BERLÍN

Hay dos bares,
y enfrente de cada bar
un muro.

En uno se apalancan
estudiantes que piran clase
delincuentes comunes
jóvenes radicales
algún que otro yonqui.

En el otro se sientan
estudiantes universitarios
gente con carrera
matrimonios con sus hijos
deportistas.

A veces paso por allí,
pero nunca me quedo
a tomar nada.
Aún no he decidido
en cuál de los dos muros

me tengo
que sentar.


Nota: La fotografía es de Enric Sirera y la encontré en:
http://enricsirera.blogspot.com

sábado, 12 de septiembre de 2009

Andrés Trapiello: Salón de pasos perdidos 8. Los hemisferios de Magdeburgo.



17 apuntes.

EN Navidad hay todavía unos días que son más absurdos que los otros…los domingos.

UN error muy extendido es creer que la verdad cuanto más amarga y desagradable, más verdadera y valiosa es.

Los grandes libros no se escriben con
todas las palabras, sino con las necesarias.

Si la gente necesitara las catedrales para lo que fueron levantadas, no las habría dejado caer, pero la mayor parte de ellas se utilizan para actos sociales, bodas y exposiciones museísticas, muy alejadas de la función para la que fueron pensadas. Y esa y no otra cosa es la que las ha vencido.

Lo más misterioso de la educación de un niño…es que todo lo que le está sucediendo es un misterio…Año tras año va añadiendo a su carácter un anillo y otro, cada vez más leñosos. En algún momento podríamos saber algo más de él, pero tendríamos que talarlo…

SI en el cielo no hay rincones oscuros, no debe de ser tan bueno como aseguran.

NOS acercamos una caracola a la oreja para oír las olas del mar, y en realidad es el mar quien acerca a nosotros su oreja, para oír…

SE estudia con más atención un billete falso que uno verdadero.

…una antología de la lluvia es sólo un chaparrón.

La queja trae descrédito, decía Gracián. Y aburrimiento.

Pensé, la democracia es todavía imperfecta. Ese hombre y yo votamos al mismo partido.

…yo creo que unos políticos como Dios manda tendrían que dejar en paz a los intelectuales, a los cantautores y a los actores…Eso sí, instrucción en la escuela, gratuita y para todos, y a los curas, ni un duro; enseñarles a los chicos a no llevar sucias las uñas ni hacer ruido en la mesa, a leer un par de horas al día y a recoger los papeles que se hayan tirado al suelo. Y enseñar a socorrer a los pobres y a tratar de usted a las putas. Un estado laico y una sociedad respetuosa.

¿No decía Pessoa de aquella manifestación de obreros con los que no pudo solidarizarse: “Ni siquiera están suficientemente sucios”?

“En la vida están los que son alguien y los que hacen algo”

…se ufanó de haber sido el primer poeta en España que había metido la rueda de un coche en un poema, quiso decir, la palabra neumático…

Los libros está escritos por una sola persona para un solo lector, que los justifica. Pero éste ni siquiera tiene por qué ser contemporáneo.

Hay una máxima muy bonita de Joubert que dice, si mal no recuerdo, que las ideas claras sirven para obrar, pero que casi siempre obramos por ideas confusas.


Nota: La fotografía es de Araceli Merino y la he obtenido de http://aracelifoto.blogspot.com

viernes, 4 de septiembre de 2009

David González: Loser


Es miedo a la gripe (A)
ARS POLÍTICA
los políticos
estrechan la mano
pero no la dan
Nota: La fotografía es de Ignasi Mieza y la he tomado prestada de su blog:http://www.lignasi.com/photoblog/pixelpost

sábado, 29 de agosto de 2009

Karmelo C. Iribarren: La ciudad


Los niños, que se tiran contra el azul de los azulejos, caen sobre el agua de la piscina. El socorrista vosea su argentino al decirles cómo lo tienen que hacer. Hay que mirarse la barriga en el aire, al extender los brazos. “Si se miran la barriga, no les dolerá, compruébenlo”. Eso hago yo en el césped: mirar mi barriga y el libro, otro libro de una serie de poetas del Cantábrico que voy leyendo.
No miro, pero escucho las explicaciones del chaval de rizos rubios y me acuerdo de Mario Merlino, lo que tampoco es mucho. Pero sí una forma de pasar de puntillas por otro tipo de dolor, una forma de imaginarme el mar.


TU PADRE SE HA IDO DE VIAJE

Yo estaba meando
cuando me dieron
la noticia.
Tenía 7 años.
Se me acercó un chaval
por la espalda
y me lo dijo.
Así de fácil.
Luego me llamó el cura
a su despacho
-el mismo que se encerraba
los domingos
con el vino
los pasteles
y la madre
superiora-,
y me soltó el rollo de rigor.
Que mi padre
no se había
muerto de verdad,
que en realidad
sólo se había ido de viaje,
y que algún día
volveríamos
a vernos
a la vera de Dios.
Recuerdo
que lo de la vera
me dejó un poco mosca,
pero no dije nada,
por si acaso.
Me quedé quieto,
allí,
en silencio,
esperando…,
hasta que de repente
el cura
me agarró por los hombros,
y me miró un rato
a los ojos,
y me dijo que tenía que ser fuerte
en adelante
y portarme como un hombre
y no llorar.
Y que me fuese
a jugar al patio.
Al día siguiente
enterraron
a mi padre.
Y esa misma tarde,
en la iglesia
de mi barrio,
otro cura le llamó polvo,
siervo,
finado,
y no sé qué chorradas
más.
Lo cierto es que acudió
mucha gente.
Y que mis tías
me acariciaron la cabeza
varias veces.
Y también
que le hice caso
al cura, y no lloré.
Esa fue toda
la historia.
Sólo añadir
que mi padre fue un buen
tipo,
un buen tipo
sin suerte.
Y que ni siquiera
tuve tiempo
de quererle.


Nota: La imagen es de Gonzalo Juanes y la encontré en la siguiente dirección:
:
www.flickr.com/.../discuss/72157612446181021/