lunes, 4 de julio de 2022

Carreteras




Las carreteras están pensadas con la cabeza. Los caminos están pensados con el corazón.

Cristina Grande - Lo breve

La fotografía es de Dorothea Lange

viernes, 11 de marzo de 2022

Verán


 

Verán, yo pienso que la novela del siglo XX, casi toda ella, es de una gran inverisimilitud. Y creo que la causa está relacionada con la prohibición de la política. No digo que la novela del siglo XX sea mala, pero es insuficiente. Como si hablase de un mundo donde todas las personas tienen un solo brazo y una sola pierna y un solo ojo y media nariz y donde los cristales no se rompen al caer.

[…] me interesa que las novelas me hablen de la mitad de la mirada y del medio corazón y de copas que flotan en el aire. Lo que reclamo es la otra mitad. Quiero también lo que me falta.

[…] Yo lo quiero todo. Quiero las historias de presos, y quiero los jardines. Quiero, a ser posible, las historias que cuenten la relación directa, clara, nítida, entre los presos y los jardines. Pero no cambio la relación por los jardines. Me importa cómo se dificulta la vida de los demás, cómo la dificultan los burgueses, además de cómo lo hacen, en los casos en que lo hagan, los comunistas. Lo quiero todo.


Belén Gopegui – Un pistoletazo en medio de un concierto. Acerca de escribir de política en una novela.

La fotografía es de Joseph Rodríguez

sábado, 5 de marzo de 2022

El arte de romper


Flaubert empezó a escribir Madame Bovary en 1851 [...] le llevó cuatro años y medio de trabajo. [...] Su estudio estaba en la planta alta de la casa, una habitación amplia que daba al jardín, con el Sena al fondo. Solía escribir allí desde primera hora de la tarde hasta bien entrada la madrugada, parando sólo para cenar, y era infatigable, escribiendo, reescribiendo, revisando, y produciendo lentamente, quizá "una página por semana, o una cada cuatro días, o trece en tres meses". Hay cuatro mil quinientas cuartillas de borradores para las trescientas del libro.

[...]Ser escritor es estar condenado a corregir. 

James Salter - El arte de la ficción.
Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino

miércoles, 22 de diciembre de 2021

El inglés bueno


 

A mi manera…, empezaba a darme cuenta de que contar una historia no bastaba, salvo que estuviera escrita con tal convicción que el lenguaje y el contenido indicarán que yo tenía algo que decir además de una historia que contar. La mejor escritura se producía cuando el movimiento de mi pluma coincidía exactamente con el tono de mis pensamientos, lo que me hizo comprender que cada escritor o escritora tiene su voz o estilo únicos y que, aunque unos encuentren esa voz antes que otros, cuanto más te costará adquirirla, más probable era que fuera tuya y de nadie más.

 …sirvió para reforzar la creencia de que “el inglés bueno es el inglés claro” y me hizo desarrollar un sentimiento hacia el lenguaje que no había experimentado con tanta viveza ni leyendo las palabras ni escuchando las. Las cadencias de estilo se hicieron lo suficientemente potentes como para ayudar a mejorar mi prosa, una revelación que, sin duda, se había producido se habría producido antes con una educación decimonónica en los clásicos griegos y latinos.

Leer mi obra en voz alta era un modo de asegurarme de que poseía la fluidez y claridad del inglés claro. Siempre había tenido cuidado, pero ahora me mostraba implacable a la hora de señalar las repeticiones en una página, reconocer palabras innecesarias, suprimir tautologías, librarme de clichés, eliminar lo que quedaba insinuado en vez de expresado y tratar de lograr la sencillez incluso en las descripciones de complicados procesos de pensamiento, usando las técnicas de la poesía para escribir en prosa.


Alan Sillitoe - La vida sin armadura. Una autobiografía

La traducción es de Antonio Lastra.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Palabras de 14 letras

 



El principal problema hasta el momento es que ha habido un abismo demasiado grande entre la literatura y la vida; quienes han creado literatura no han escrito sobre la vida y los que han vivido la vida han sido excluidos de la literatura.

… un poema no debería ser un poema, sino un fragmento de algo que sale bien.

El arte solo es inteligente si te sacude las entrañas, de lo contrario es pura cursilería.

… las palabras que se salvarán serán las pequeñas palabras esenciales que se dicen de verdad. Cuando queremos decir algo de verdad no usamos palabras de 14 letras.

… evitemos ponernos demasiado serios y, con un poco de suerte, nos saldrá algo serio.

No es que me vayan las normas, pero tengo una bien clara: los únicos escritores que lo hacen bien son los que escriben para no enloquecer.

 

Charles Bukowski - La enfermedad de escribir

La traducción es de Abel Debritto.


miércoles, 25 de agosto de 2021

Ni Clemenceu ni Chu En-Lai


De mi diario sólo he conservado...algunas frases relacionadas con mi padre. "Estoy deslumbrado por mi vida. Soy el único hombre en la tierra que ha conocido a la vez a Clemenceau y a Chu En-Lai", "He conocido a todos los grandes de este siglo, pero mi auténtica felicidad me la procuró la gente humilde del pueblo"

Hace cinco años que se apaga, sin apagarse, atendido por unas jóvenes marroquíes, a cual más guapa, que lo llaman Robert.

Es una de las grandes paradojas de nuestra época. En todas las partes del mundo, en este momento, estamos aterrorizados por el auge del integrismo y el mundo árabe asusta. los representantes del FIS anuncian urbi et orbi que "el islam dominará el mundo, en Argelia se asesina a los extranjeros y a los intelectuales y, sin embargo, en Europa y en los demás países, los jóvenes árabes son los que están ocupándose de los viejecitos judíos o de las viejecitas católicas. Ellos son quienes los lavan, les dan de comer, los ayudan a sobrevivir en un mundo que se ha vuelto indiferente. Así, consiguen que su último recorrido sea humano. Donde voy reconozco los mismos gestos, la misma dulzura, ese respeto y esa conmiseración.


Monique LangeLos cuadernos rotos.

La traducción es de Malika Embarek López; la fotografía de Nikos Economopoulos.

viernes, 30 de julio de 2021

Yo tenía un primo en África


 

Mi primo nació en Lourenço Marques y nunca pronunció las tres sílabas tan difíciles de la palabra Maputo.

[…] Maputo era nombre de negro. Un negro, una zona salvaje, un río podían llamarse Maputo, Incomati, Limpopo, Zambeze. Una población de negros podía llamarse Marrecuene, Inhaca, Infulene, Xipamanine. Una ciudad de blancos no. Debía ser Lurenço Marques, Beira, Vila Luísa, Mocímboa da Praia.

Xai-Xai era de negro. Ponta de Oro era de blanco.

[…] Mi primo había sido educado en el más profundo desprecio por el negro. Cuando cumplió diecinueve años, y lo mandaron a Niassa, partió contento. Iba a luchar por la california portuguesa.

Bajaba a Lourenço Marques cada nueve meses, pero ya no era el mismo. Se dejó crecer la barba. Había una guerra, y mi primo nunca habló de la guerra. Nadie hablaba de la guerra. Supongo que no se habla de la guerra, nunca.

[…] Mi primo hablaba poco y evitaba las reuniones sociales. Se encerraba en el cuarto a fumar, y se calló para siempre.

[…] Después enterramos su machete, el revólver y el uniforme. Había estado en Niassa con autorización para matar negros, y todo aquello apestaba a sangre, y siguió apestando a sangre durante muchos años, incluso enterrado en suelo fértil, en algún lugar de Matola, hasta que se pegó un tiro en la cabeza, ya en Xabregas, después de haber quemado todos los puentes, asaltado joyerías en Almirante Reis y asesinado a negros a tiros, por la espalda, en Damaia.

Pero además de eso, fue mi primo hermano.


Isabela Figueredo - Cuaderno de memorias coloniales

La traducción es de Antonio Jiménez Morato