Karl Ove Knausgård - La importancia de la novela
La traducción es de Kisrti Baggethun y Asunción Lorenzo.
Karl Ove Knausgård - La importancia de la novela
La traducción es de Kisrti Baggethun y Asunción Lorenzo.
Carmen Martín Gaite - La búsqueda de interlocutor y otras búsquedas.
La imagen es de Harold. E. Edgerton
La literatura de ficción siempre, en todas sus formas, intentó ser realista.
Raymond Chandler - El simple arte de matar.
La traducción es de Jaume Prat. La fotografía, de Vivian Maier
El escritor no está para explicar el mundo -filósofo o novelista-, sino para explicarse él al mundo. En todo caso, para explicarse el mundo a sí mismo. Que viene a ser lo mismo. Pura subjetividad. […] El escritor no es una guía Michelin para vivir. Es en todo caso la guía Michelin de sí mismo y nada más.
El escritor no aporta nada a la objetividad
general. […] Más que sumar, lo que hace el escritor, el pensador, el artista,
es restar. No suma sentido común al sentido común de todos, sino que resta sentido común, roe y merma el acervo general, apropiándose buenas porciones de
mundo y dejando en su lugar un hueco de duda e incertidumbre.
Francisco Umbral - Ramón y las vanguardias
En Pastrana podría encontrarse
quizá la clave de algo que sucede en España con más frecuencia de la necesaria.
El pasado esplendor agobia y, para colmo, agosta las voluntades; y sin voluntad,
a lo que se ve, y dedicándose a contemplar las pretéritas grandezas, mal se atiende
al problema de todos los días. Con la panza vacía y la cabeza poblada de dorados
recuerdos, los dorados recuerdos se van cada vez más lejos y al final, y sin
que nadie llegue a confesárselo, ya se duda hasta de que hayan sido ciertos
alguna vez, ya son un caritativo e inútil valor entendido.
Camilo José Cela – Viaje a la Alcarria
La fotografía pertenece a la Fundación Camilo José Cela (fundacioncela.gal)
Cuando ahora
leo a Proust o a Mauriac, no creo que evoquen los tiempos en que mi padre era
niño. El panorama de mi padre es de la Edad Media.
[…]
Mi padre perdía
clases por tener que ir a recoger las manzanas, agavillar el heno y la paja,
por culpa de todo aquello que se siembra y se recoge.
[…]
Consiguió saber
leer y escribir sin faltas. Le gustaba aprender. (Se decía aprender, a
secas, como beber o comer)
Annie Ernaux - El lugar
La traducción es de Nahir Gutiérrez. La imagen, de Salvi Danés
Siendo ministro Solís Ruiz, le
impuso a Lola el Lazo de Isabel la Católica. En 1966 se le da un homenaje al
que asisten los duques de Alba y Fraga Iribarne. Cierto académico nos decía una
vez: “Lo que no sabe la gente es que los aristócratas, los famosos, los
toreros, los artistas, somos en España una gran familia, somos siempre los
mismos”
Efectivamente, esa gran familia -tejida muchas veces con
lazos sanguíneos de verdad-,
ese elitismo folklórico-aristocrático-culto-nacionalconservador-taurino es la
gran ventosa que va absorbiendo, integrando a las individualidades valiosas, de
modo que el pueblo, tan lejano a todo eso, cuando alumbra una flor de genialidad,
una figura, inmediatamente la ve arrancada de su huerto por la mano enguantada
que baja de arriba.
Al pueblo para redimirse,
siquiera sea a nivel social y económico, se le exige ser excepcional. Esta
capacidad de asimilación de lo popular-singular que tienen nuestras élites
permite hablar de cierto democratismo difuso y demagógico en el alma española.
El pueblo, por su parte, sin conciencia clara de clase, encuentra en esas asimilaciones
una expresión de la liberalidad de las minorías. En pocos países de Europa son
tan considerables las distancias pueblo-élite, y en pocos países es tan fácil
que un bracero y su señor marqués se entienda espontáneamente hablando de
toros, de caballos o de mujeres.
[…] ; pues nuestras élites, poco
cultas por lo general, tienen los mismos gustos y aficiones que el pueblo bravío,
de modo que a primera vista se puede tomar por naturalidad lo que no es sino
una aproximación histórica de niveles culturales.
Francisco Umbral - Lola Flores. Sociología
de la Petenera