lunes, 20 de septiembre de 2010

Abel Hernández: El caballo de cartón.



…desoyó los temerosos ruegos y se acercó a la iglesia con la escopeta al hombro. Cuando estaba en la puerta se asomó al interior del templo vacío, sin retablos…ni altar y las campanas volvieron a sonar con más fuerza y más cercanas. No había viento. Miró a la torre y no vio a nadie. Pero…no se atrevió a subir al campanario. Lo más extraño de todo era que las campanas…no podían tocar solas porque hace mucho tiempo que el campanario está sin campanas

Nota. La foto esta vez es de Leo Simoes. Pertenece a su proyecto Silencio y Olvido y retrata, como el libro de Abel Hernández, las zonas rurales despobladas en España. Se puede ver en:
http://www.leosimoes.com/proyectos/silencio/07.html

jueves, 16 de septiembre de 2010

Vladimir Dimitrijević: La vida es un balón redondo.



El pie
El fútbol... nos pone en contacto...con...la prehistoria de nuestros movimientos. En el fútbol está prohibido –si uno es jugador de campo, claro está- todo uso de la mano y del brazo...de los órganos con los que, habitualmente, se realizan todos los actos. Con los que se alcanza el mayor grado de precisión, de rendimiento y de destreza.

La mano
El error de la mano es menos frecuente que el error del pie. La mano es más segura, es más calculadora. Incluso un niño, cuando lanza su primera pelota, lo hace con la mano. La mano es parte integrante de la cabeza, la obedece, Es psico-física; cuando se habla, la mano acompaña simultáneamente a la palabra.

La comparación
...creo que todo niño de cinco años al que se lanza un balón nos hace saber enseguida si es un futbolista nato, o simplemente un buen jugador. El futbolista se descubre de inmediato, no se le puede inventar ni falsificar, es innato; posee un don, un toque inimitable, un arte de amortiguar el balón, algo que no se aprende. Es exactamente como… en literatura, pues en mi opinión hay una correlacción entre este deporte y la literatura.

La vista
Uno puede jugar solo al fútbol, puede hacer malabares con la rodilla durante horas sin dificultad, pero eso no le convierte en un buen futbolista, sino sólo en un buen acróbata. En el circo, se encuentran personas que pueden mantener el balón en el aire con su pierna izquierda, sin que toque el suelo, durante más de tres horas. Uno se pregunta por qué un funámbulo semejante no juega en un equipo. Pero es precisamente porque no se ve más que a sí mismo, no ve nada a su alrededor. Hay quien resuelve prodigiosamente los cruzigramas, pero es incapaz de escribir un libro que interese a los demás. No tiene imaginación, no más que aquel que hace acrobacias durante medio día con el balón. Mirándole solo se espera una cosa: que el balón caiga.

La oreja
La oreja...es el órgano por excelencia de la imaginación, ve y presiente cosas que los ojos no pueden percibir.

La fibra (óptica)
Esa intensidad ha sido disuelta por la televisión. La información es transmitida en el momento en que sucede, en directo. Es una pseudo-participación. Pues la noticia, antes, llegaba con el mensajero, era una carta que alguien traía a pie o a caballo. Más tarde se descubrieron medios de locomoción más rápidos y finalmente, por teléfono, la radio y la televisión, se ha alcanzado la simultaneidad absoluta entre la emisión y la recepción. Se nos ha arrebatado así la recreación, y con ello una parte de la creación. El relato ha sido asesinado, reemplazado por una fribilación de hechos sobresalientes y llamativos, y es como si se hubiera reemplazado el corazón por una imagen en el electrocardiograma.

La taberna
En el fútbol, como en la literatura, prefiero a aquellos que han conservado la impertinencia de los niños. Está muy bien que haya adultos en la sociedad, pero yo prefiero a Maradona…Claro está que Pelé, Platini y Beckenbauer son grandes jugadores…La leyenda del Káiser Franz no me interesa. Él personifica ese tipo de jugador perfecto, profesional…Es como esos poetas académicos que consultan diccionarios de rimas, que escogen temas refinados…Es admirable, pero no es nada.
Cuando…Diego entra en cualquier taberna, todo el mundo quiere ofrecerle una cerveza. Pero no se ofrece una cerveza a Beckenbauer, se espera que él pague la ronda.


Nota: La traducción es de Antonio Castilla Cerezo. La fotografía es de José Manuel Navia y la encontré en su blog: http://jmnavia.blogspot.com/search?updated-min=2006-01-01T00%3A00%3A00%2B01%3A00&updated-max=2007-01-01T00%3A00%3A00%2B01%3A00&max-results=12

martes, 7 de septiembre de 2010

Sam Shepard: Locos de amor.


La mataré a ella y luego te mataré a ti. Sistemáticamente. Con cuchillos muy afilados. Con dos cuchillos distintos. Uno para ella y otro para ti…Para que la sangre no se mezcle.




Nota: La fotografía es de Esther Bubley. La obtuve aquí:
http://www.estherbubley.com/lhj_mental_frame_set.htm

domingo, 5 de septiembre de 2010

Erri de Luca: El día antes de la felicidad.


Nápoles se había consumido en lágrimas de guerra, se desahogaba con los americanos, montaba carnavales todos los días. Entendí entonces la ciudad: monárquica y anárquica. Quería un rey aunque ningún gobierno. Era una ciudad española. En España siempre ha habido una monarquía pero también uno de los más fuertes movimientos anarquistas. Nápoles es española, está en Italia por equivocación.



La fotografía es de Hebert List y la obtuve en:
http://herbert-list.com/gallery.php?pageNum_collection=18&totalRows_collection=23&categories=italia

jueves, 26 de agosto de 2010

Ray Loriga: Sombrero y Mississippi


La afectación según Kleist, aparece cuando el alma se localiza en un punto distinto al centro de gravedad del movimiento.
…toda escritura literaria, por precisa que sea, tiene que comprender al menos su naturaleza no obligatoria.
Lo primero que le pediría un entrenador sensato a un futuro atleta es que escoja una disciplina acorde con su capacidad, la escritura no es en esto muy diferente…Los bufones llegaban a la corte con la pequeña ventaja que les proporcionaba su tamaño.
…el juguete, despojado de la infancia, es un objeto inútil.
Hay una mitad del mundo que ignoramos, o ignoro al menos, y otra mitad que subdividimos para agrandar nuestro conocimiento.
Toda vanguardia elige jugar a ser mayores, o lo que es lo mismo, jugar contra los mayores. Quitarle una letra a cada palabra no es lo mismo que inventar un idioma.
Todo aquel que aprende de verdad agradece lo aprendido, sólo los ignorantes se olvidan las gracias.
…escribe borracho, corrige sobrio.
Hay escritores que no han empezado a planchar, ni a preocuparse por el polvo en la moqueta hasta leer a Carver, son escritores menores y sucios que no han leído a Chéjov.
Los antiguos buzones eran cuevas más valientes que las nuevas redes sociales. Allí cada carta se defendía a sí misma frente a un destinatario, lejos de la grandilocuencia exhibicionista que envenena a tanta insensatez cobarde escondida entre la red agujereada de Internet.
Escribir es también y, en cierta medida, un oficio de bufones.
Incluirse en el talento que se admira es la tarea de un escritor, incluso perecer en el intento merece la pena.
En la era de los blogs cualquier tonto sin libro opina, inmediatamente, y ahora parece más importante que ayer y que mañana.
La escritura se nutre sobre todo de la paciencia. Pero la paciencia también se cansa.
La crítica, decía Auden, si no refleja un entusiasmo no refleja nada más que una maldad.
Encontrar no es nada, dice Valéry, lo difícil es sumarse a lo encontrado.
La foto, de Alberto Fuguet, la encontré en esta dirección: http://www.albertofuguet.cl/wordpress/?p=1858

martes, 17 de agosto de 2010

David González: El debut del chico tatuado (Relatos completos 1998-2009).




...le comunicaron que...había fallecido de muerte repentina. Se le concedía un permiso especial con el fin de que pudiera asistir a su entierro. Pero no asistió. Podía ir al entierro de su madre, sí, pero con las esposas puestas y con dos números de la guardia civil escoltándole.


La fotografía pertenece a Ricky Dávila y la encontré en esta dirección: http://www.rickydavila.com/img_details.php?id=188&id_album=9

jueves, 12 de agosto de 2010

Iñaki Uriarte: Diarios 1999-2003.


En Deusto tuve un profesor de Derecho Natural, "El pulpo", que, al jubilarse, se recluyó en su habitación y decidió no comer, siguiendo la máxima de San Pablo: "El que no trabaje, que no coma" [...] De los tiempos universitarios recuerdo también la estupefacción que me producía el que algunos de mis compañeros llamaran "trabajar" a estudiar. Para mí "trabajar" era una cosa más complicada. Por una parte era algo más serio que la tontería aquella de estudiar. Era lo que hacían los pobres, los obreros, los oprimidos, los que se levantaban a las seis de la mañana para ir a la fábrica, los de Altos Hornos.
La fotografía pertenece a Ricky Dávila y la encontré en la siguiente dirección: http://www.rickydavila.com/img_details.php?id=200&id_album=7