sábado, 7 de noviembre de 2009

Andrés Trapiello: Salón de pasos perdidos 4. Las nubes por dentro.


AYER pasamos a Elvas para hacer unas compras. Después de una ciudad como Badajoz, Elvas parece un pueblo extraordinariamente bonito y aparente.
Es seguro que hace cincuenta años Badajoz era un pueblo tan concertado como Elvas, pero lo han destruido (…) Desde 1959 todo lo que en España era pobre, lo sacrificaron al desarrollo. El desarrollo pasó, pero todo el encanto que había entonces en ciudades y en pueblos, desapareció para siempre a manos de la especulación y la usura.

Con Portugal, con España, con todo lo que es pobre, se suele tener teorías, y lo que es peor, soluciones.
A mí me gustaría que Portugal siguiera siendo pobre, como me habría gustado que España hubiese seguido siendo pobre (…) La pobreza es evidente que preserva, y la riqueza destruye. Tampoco tiene que ver esto con ser de izquierdas o derechas. El conservador verdadero es siempre pobre. Cuando uno ve que un burgués o un rico se dice conservador, sabemos que mienten, porque el dinero destruye siempre, y hemos pasado de un país inculto y pobre, a otro rico y barbárico, donde todo es cultura: correr en calzones, jugar al fútbol, pelar gambas, comer ajos, cantar jotas.
A mí me gustaría ponerme así de vez en cuando. Hacer de este cuaderno un cajón de Hyde Park, subirme a él y arengar para las ardillas y las hojas de los árboles. Luego me quedo en silencio, sepultado en la sombra, como en el amor está el silencio.
Y es mi amor a Portugal lo que me dicta todo esto. Pensar en un país donde aún están a tiempo de no tener tanta cultura, es sin duda, prometedor, teniendo además en cuenta que Portugal ha sido un país diez veces más culto que España.



Nota: La fotografía es Carlos Calvet y la encontré enhttp://saisdeprata-e-pixels.blogspot.com/

1 comentario:

Mayk@ dijo...

Tienes razón, ya hemos perdido la batalla, la batalla de no saber apreciar la cultura y la sabiduría que entrañan las cosas simples.