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domingo, 13 de octubre de 2013

Recuperación



...nunca nos dicen nada definitivo. Ni siquiera algo aproximado.

Ray Loriga - Lo peor de todo

Nota: La fotografía es de Chris Killip.

domingo, 24 de julio de 2011

Colonia



Mientras haya tiempo habrá quien presuma de saber qué hacer con él…También hay quien presume de haberse adaptado a la vida en el extranjero. Personas de mundo los llaman.
Ray Loriga, Los oficiales y el destino de Cordelia.
La fotografía es de Herbert List.

jueves, 26 de agosto de 2010

Ray Loriga: Sombrero y Mississippi


La afectación según Kleist, aparece cuando el alma se localiza en un punto distinto al centro de gravedad del movimiento.
…toda escritura literaria, por precisa que sea, tiene que comprender al menos su naturaleza no obligatoria.
Lo primero que le pediría un entrenador sensato a un futuro atleta es que escoja una disciplina acorde con su capacidad, la escritura no es en esto muy diferente…Los bufones llegaban a la corte con la pequeña ventaja que les proporcionaba su tamaño.
…el juguete, despojado de la infancia, es un objeto inútil.
Hay una mitad del mundo que ignoramos, o ignoro al menos, y otra mitad que subdividimos para agrandar nuestro conocimiento.
Toda vanguardia elige jugar a ser mayores, o lo que es lo mismo, jugar contra los mayores. Quitarle una letra a cada palabra no es lo mismo que inventar un idioma.
Todo aquel que aprende de verdad agradece lo aprendido, sólo los ignorantes se olvidan las gracias.
…escribe borracho, corrige sobrio.
Hay escritores que no han empezado a planchar, ni a preocuparse por el polvo en la moqueta hasta leer a Carver, son escritores menores y sucios que no han leído a Chéjov.
Los antiguos buzones eran cuevas más valientes que las nuevas redes sociales. Allí cada carta se defendía a sí misma frente a un destinatario, lejos de la grandilocuencia exhibicionista que envenena a tanta insensatez cobarde escondida entre la red agujereada de Internet.
Escribir es también y, en cierta medida, un oficio de bufones.
Incluirse en el talento que se admira es la tarea de un escritor, incluso perecer en el intento merece la pena.
En la era de los blogs cualquier tonto sin libro opina, inmediatamente, y ahora parece más importante que ayer y que mañana.
La escritura se nutre sobre todo de la paciencia. Pero la paciencia también se cansa.
La crítica, decía Auden, si no refleja un entusiasmo no refleja nada más que una maldad.
Encontrar no es nada, dice Valéry, lo difícil es sumarse a lo encontrado.
La foto, de Alberto Fuguet, la encontré en esta dirección: http://www.albertofuguet.cl/wordpress/?p=1858

domingo, 4 de enero de 2009

Ray Loriga: Caídos del cielo

Los mangos de las pesas estaban fríos. Cuatro kilos de frío en cada mano. Tal vez porque ese chico lector de Robert Lowell quería ser como Bruce Lee, hizo también algunos abdominales. Sabía que no tenía mucho en común con ellos, con los dos protagonistas. Las botas de punta afilada nunca le entraron bien en sus pies anchos. No solo era eso: Sabía que aquello que contaba el otro chaval sobre su hermano, el poeta, era una mentira, pero aguardó sin moverse, hasta que acabó con ella. Le gustó que le contaran bien la primera mentira del año.