viernes, 31 de diciembre de 2010

Mariano José de Larra: Artículos Sociales.




Los fragmentos pertenecen a la Introducción, escrita por Juan Eduardo Zúñiga. Los artículos seleccionados son 23 y se editaron junto con ella en 1967.

..la leyenda del arrebato amoroso que le llevó a la muerte ha sido defendida obstinadamente para no enfrentarse con las otras causas…causas que excedían al estrecho dominio de sus asuntos personales. Nos lo hace pensar, incluso, el hecho mismo de que se difundiera tan extensamente, hasta en los periódicos, que el móvil fatal habías sido una entrevista con Dolores Armijo, reduciendo así la tragedia de un hombre excepcional a los amoríos de un petimetre.
…Larra está hoy vivo para sus lectores porque participamos de sus ideas sobre la realidad española.
…se debatía en un cúmulo de ideas contradictorias, propias de su clase…Contradicciones del hombre formado en una sociedad cambiante, que desea cortar con el pasado que aún ama, y en su rebeldía lucha por una libertad que no acaba de aceptar profundamente…en él actúan dialécticamente y le hacen evolucionar, dándonos ejemplos de desarrollo, de maduración.
…es en la modalidad de pensador político…donde se revela la profundidad de su pensamiento, que supo establecer relación justa entre las costumbres y sus causas sociales.
…su crítica se dirigía a puntos neurálgicos de la estructura del país, y por este motivo se vio obligado –para que le fuera permitida- a enmascararla con la ironía, el humor, la burla, que fueron su estilo característico.
…los funcionarios, las diversiones públicas, los toros, el periodismo, la filología, los conventos, la vida en las cárceles, las fondas y los restaurantes, la censura de prensa, la policía, el centralismo político, la educación de los niños, la influencia de lo extranjero, etc. Este temario excede con mucho el carácter que solían tener los escritores costumbristas, título con el que insistentemente se empequeñece a Larra.
…en Larra no hay pintoresquismo ni anécdotas, ni interés por el folklore…él no presenta un cuadro de costumbres, sino que éstas le sirven para referirse a sus causas originales, algo que trasciende la mera crónica local y alcanza el nivel de crítica social.
El estudio de su pensamiento y de su posición vital realista crean tal compromiso a los que en épocas posteriores ejercen la profesión de escribir, que para muchos lo más inmediato ha sido soslayarlo. Y probablemente a esto se debe el que…no haya sido suficientemente estudiado con el sistema erudito de que gozan otros escritores de mucha menor categoría y, desde luego, de menos vigencia histórica.
…se argumenta si fue un periodista o un literato, si era un verdadero costumbrista o un puro romántico; se divaga sobre su desgraciada pasión…En resumen, es mencionado de una manera frívola, la forma más nociva para su recuerdo y más alejada de su personalidad. A la vez, los aspectos más respetables y extraordinarios del escritor: su contemporaneidad, su proximidad a nosotros, se eluden y muchos sectores de su obra quedan en silencio. En las antologías encontramos inevitablemente…seleccionados los más anecdóticos y los que menos informan de su pensamiento político y del trabajo crítico que realizó.


La fotografía la obtuve aquí

lunes, 27 de diciembre de 2010

Larry Brown: Amor malo y feroz.





Si queríamos hacer el amor, antes teníamos que hacer las paces, y eso es matador.  

La traducción y el prólogo son de Luis Ingelmo. La fotografía es de Tod Hiddo: Mira aquí.

martes, 21 de diciembre de 2010

Antonio Jiménez Morato: Lima y limón.




En una de sus crónicas, Lobo Antunes confesó que Rabos de lagartija le había tirado a la lona. La frase exacta era: Cualquier gran libro nos tira a la lona y le quedamos agradecidos por ello.
Si soy honesto, ahora debería decir que en este blog no han aparecido reseñas porque no sé o porque no sé hacerlas sin volverme impresionista, sin hablar de mí. De paso, también, porque únicamente logro serlo cuando un libro me deja K.O.
Hace unos días Antonio me regaló un Lima y Limón, el libro que se plantea las diferencias entre los parecidos, se pregunta por qué te puedes enamorar de la hermana gemela de alguien y de su idéntica no, por qué la lima no y el limón sí.
Estuvimos charlando un rato, bebiendo frente a una mesa llena de vino y paté sin untar. Como le considero alguien que siempre podrá ser mi maestro, le conté algunas cosas de mis lecturas. Entre otras, traté de explicarle lo que supuso Lobo Antunes para mí, y lo mucho que me costaría ahora leerle. El problema podía ser, según le parecía, que Antunes se hubiera convertido en la parodia de sí mismo. Quizá.
Peor es que seas tú el que se convierta en la parodia de ti mismo tratando de leer a Lobo Antunes. Exactamente es esto lo que me ocurre ahora cada vez que lo intento: su grandilocuencia turboalimentada se me atraganta.
La conversación giraba en torno a Portugal, en torno a sus últimas colonias recién perdidas y en torno a mí. En torno a mí era en torno a cómo habían llegado mis hijos cuando trabajaba en Portugal sin estar preparado para ellos, ni por asomo. Para no ser demasiado explícito, le dejé caer que posiblemente autores como Maximiliano Barrientos me iban a permitir volver a Portugal sin máscaras.
Tanto Barrientos como Antunes me habían llevado a la lona en un momento o en otro. Pero no me acordé de ellos leyendo Lima, me acordé de El agrio de Valérie Mréjen, que también lo hizo, eso es lo de menos.
En el fondo, lo vuelvo a decir de otra manera, leer se reduce a un desafío. Y para que un libro te lleve a la lona es necesario que alguien se haya levantado de ella para escribirlo. Te das cuenta de eso en cuanto terminas Lima y Limón. Yo, sin saber que al cabo de dos horas iba a caerme, lo empecé tumbado en la cama de uno de esos hijos que siempre me rondan.


La fotografía es de John Kolesidis. Aquí

domingo, 19 de diciembre de 2010

La mesa puesta en Cuentos de barro.



Antonio Báez escribió así sobre La mesa puesta. Lo copié de su blog: Cuentos de barro. Es algo que me alegra mucho y le agradezco igual.

El escritor se pregunta sobre la resistencia de su libro de cuentos comparándolo con un camino con ocho puentes, uno por cada cuento de los que componen el brevísimo volumen titulado La mesa puesta. El escritor se llama Manuel Abacá. Lo que tiene que soportar ese camino es el tránsito de cada uno de sus lectores. El escritor está seguro de no poder ofrecerle al lector otro camino que el que le pone por delante y esa situación le “hace estar más expectante que nunca”. ¿Resistirá la prueba?
Juzguen ustedes mismos: “Me gustaría mirar dentro de la cabeza de gente como ese teniente para saber en qué se distingue de la mía, para saber qué parte que me permitiría como a él ser una especie de ganador, odio.” (pág. 43) Otro regalo: “Siempre tomo leche con galletas empapadas. Siempre limpio lo que mancho, siempre recojo lo que usan los demás y lo que estorba, lo que nadie quiere. ¿Por qué soy así? Es una pregunta que me hago a menudo en el fregadero. Supongo que solo ordenando las cosas, entiendo cómo se desordenan.” (pág. 46) La escritura de estos relatos es tan sencilla y tan difícil, tan profunda y tan sutil que a este lector le corroe una envidia malsana perfectamente contrarrestada por le emoción y la lección que proporciona. Está muy bien que venga alguien de pronto y con el tono de una voz apacible, con la sensatez de su mirada, con la relevancia de los detalles que le importan me haga callar en este guirigay de voces ventrílocuas que yo sólo he montado en torno a si la literatura tiene un culo muy grande o muy pequeño, al que estamos todos asomados. Las historias de Manuel Abacá salen directamente del corazón y de la inteligencia de la literatura. Esto es, amigos, que me han dado sopas con honda. Para callarse y enrojecer. La mesa puesta es un libro de 75 páginas. No importa, no se agota en una primera lectura. Puede uno volver a cada una de sus historias muchas veces, porque no hay en ellas ninguna de esas sorpresas que una vez desveladas por la primera lectura pierden un misterio vacío, aparente. La sabiduría de estos textos está detrás de lo que cuentan, activan el resorte de la inteligencia en el lector, hacen que uno quiera saber qué más se puede encontrar debajo de esas palabras. Y ahora tengo la suerte de volver a leer este libro de 75 páginas. Por supuesto, resistió la prueba.


Nota. La fotografía es de Oscar Molina. www.oscarmolina.com/omesgobjetos.html#

sábado, 18 de diciembre de 2010

Liborio Barrera: Tormentas.



…qué facilidad hubiera habido entonces para una ruptura pactada o combatida en que el odio desocupa el amor como un desagüe por donde todo se elimina excepto el rencor, esa forma tan acerada del recuerdo. Nada cuesta menos que alejarse. Uno se instala en el futuro y echa el cierre a esa mujer. Ya vendrán otras. Tal vez hubiera debido pleitear como hacen algunos. Que un juez resolviera como si se tratara de un negocio. Cuando dos personas buscan la intermediación empiezan a verse con la distancia de los conocidos.


La fotografía pertenece al proyecto Ontem, de André Cepeda.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual.





(ISMAEL GRASA): No me considero un progresista en sentido estricto, no creo que haya una meta definitiva para la especie humana, algo que cumplir, un desenlace o fin de la historia, más allá de nuestra responsabilidad personal y nuestro día a día…Cuando se estudian los cambios de las costumbres que desembocaron a finales del XVIII en los Derechos del Hombre y la idea del respeto al individuo, se destaca el hecho de que las personas se acostumbrasen a leer en voz baja, a utilizar cubiertos en la mesa, a oír música y teatro sentados y en silencio, y la extensión del género epistolar y la novela. La novela, y en particular el relato, tienen la capacidad de dar lugar a una clase de emoción que nos hace mejores, más firmes y comprensivos.

(CRISTINA GRANDE) No soy una teórica. Si lo fuera, quizá no sería narradora, y en lugar de contar cuentos me dedicaría a cualquier otra cosa de mayor calado. Dicho esto, sólo podré decir que el cuento es el género que mejor se ajusta a mi respiración, a mi ritmo cardiaco, a la música que suena en mi interior...Los cuentos los prefiero no muy largos porque de lo contrario se me fatiga el corazón (molinico de poca agua, dicen en Aragón)

(JESÚS ORTEGA) Mis relatos no buscan ser originales. La originalidad en la que creo consiste en una versión personal de las tradiciones. 

Nota: La edición de la antología es de Gemma Pellicer y Fernando Valls. La fotografía, de Marion Post Wolcott, se puede ver en este enlace:theruralsite.blogspot.com/2010/08/captured-america-in-color-from-1939.html

jueves, 2 de diciembre de 2010

Julián Rodríguez: Tríptico.



Ella había crecido rodeada de libros, y yo…la amaba por aquella biblioteca que nunca había tenido…Alargué nuestra relación, lo confieso, para disfrutar de su biblioteca. Le robé cien, doscientos, trescientos libros. Quizá la alargó ella…Mi biblioteca no está compuesta sólo de libros. En algunos huecos he ido dejando discos que ya no puedo escuchar. Discos que son, al fin, “sujetalibros”.
Anoche, después de pensar en aquella biblioteca, busqué un libro de un escritor portugués…había comprado Biblioteca en… Aveiro…Nos habíamos detenido en un bar de carretera…recuerdo sobre todo aquel bar, la hija adolescente de la dueña untando nuestro pan con mantequilla salada, envidiándonos porque éramos españoles y estábamos de vacaciones
¿Dónde está ahora?
He creído verla, uno de estos días, entre el público de un concierto de The Gift que pasaba la TDT.

Nota: La fotografía es de Leo Simoes, pertenece a su proyecto silencio y olvido (2008-2009),  y la encontré en: www.leosimoes.com/proyectos/silencio/02.html.
Un enlace a The Gift y a esa virgen que aparece en la fotografía: www.youtube.com/watch?v=fUt0Vv53BWY

martes, 30 de noviembre de 2010

Pär Lagerkvist: Barrabás y otros relatos.




Casi todos los enanos son bufones. Tienen que decir chistes y hacer payasadas que hagan reír a sus amos y sus huéspedes. Yo no me he rebajado jamás a ese extremo. Tampoco me lo ha exigido nadie. Basta mi aspecto para impedir que se haga de mí semejante empleo. Mi cara no es de las que se prestan para divertir a nadie. Además, no me río nunca.

No soy un bufón. Soy un enano y nada más que un enano. Por otra parte, tengo una lengua mordaz que probablemente agrada a algunas personas que me rodean. Lo cual no es lo mismo que ser un bufón.

Ya he dicho que mi cara se parece a la de cualquier otro hombre. Lo cual no es absolutamente exacto, porque está llena de arrugas. Para mí, eso no es un defecto. A mí me han hecho así, y no puedo evitar que a los demás no les suceda lo mismo.





Notas: La traducción es de Fausto de Tezanos Pinto; la imagen, de +MMarta, la encontré en: the365pictures.blogspot.com/2010/11/road-lights.html

martes, 23 de noviembre de 2010

Un texto de Antonio Jiménez Morato sobre La mesa puesta.



Hace unos días Antonio Jiménez Morato publicó un texto sobre La mesa puesta en Vivir del cuento, su blog. Decir que me hizo ilusión encontrarlo sería poco. Aquí lo dejo.

Los hilos de la vida

UNO. Pocas veces puede uno llevarse la alegría de ver cómo ha ido creciendo un texto. Algunos pasajes, ideas, de este libro, pasaron por mis manos en calidad de obra en marcha, en pleno proceso de producción dentro de la dinámica de trabajo de los talleres virtuales de la AUPEX. Quizás por eso resulta doblemente placentero poder leer los cuentos que forman este libro y saber que han llegado a buen puerto.
DOS. No son habituales libros como La mesa puesta en el panorama del cuento escritos en España. Sobre todo porque, todavía hoy, la inmensa mayoría de dichos libros de cuentos terminan siendo en mayor o menor medida una recopilación de textos que se han concebido individualmente y que, sólo por su unidad estilística o por algún tipo de pirueta conceptual, terminan ofreciéndose al lector con un aspecto unitario. Libros como este siguen, para sorpresa de cualquier lector avezado, siendo objetos extraños en los que, desde la primera hasta la última línea uno comprende que son, ante todo, libros, y que la decisión de construirlos como una serie de cuentos responde más a objetivos estéticos que meramente genéricos. Abacá podría, perfectamente, haber trazado una novela en ocho tiempos con cada una de las historias que, finalmente, hablan del proceso de maduración y, en cierto, modo de la herencia y en qué medida nos convertimos en quienes somos sin darnos muy bien cuenta de ello.
TRES. Un lector atento verá que, casi todos los cuentos, comparten una mirada, posiblemente un mismo protagonista. Y que tan sólo en un par de casos hay un desdoblamiento ficcional, que podría, con poco esfuerzo, haberse desplazado de tal modo que esa novela hipotética se hubiese formado. Así que toca hacerse la pregunta del por qué relatos y no una novela, que parece la salida que lectores, crítica y mercado reclaman. Y más en un caso, como este que, ya se ha mencionado, no entra dentro de esa tendencia del cuento español ha formar libros a base de dos o a lo sumo tres hits y otros cuentos de relleno. Pues sin duda se debe a que Abacá tiene una lúcida mirada sobre el relato. Sobre qué merece convertirse en un cuento y qué es apenas relleno.
En mis clases acostumbro a poner siempre el mismo ejemplo para diferenciar un relato, algo importante para quién narra o ha vivido los hechos narrados, y una anécdota. Una anécdota la podemos contar en voz alta, sin mayor preocupación, en reuniones sociales, porque no nos toca. Puede ser más o menos divertida, paradójica, entretenida o indignante. Es algo que, en todo caso, nos cae lejos, no pasa nada porque todo el mundo, más o menos conocido, sepa que lo hemos vivido. En cambio, un relato está poniendo sobre la mesa algo que nos incomoda, que no nos gusta que se vea expuesto de ese modo. Por eso, los relatos, cuando los contamos en nuestra vida, lo hacemos en voz baja, a seres muy queridos y, normalmente, de uno en uno. Porque sabemos que estamos desnudándonos, lo que contamos nos deja muy expuestos, nos da vergüenza, porque es algo que nos ha marcado. Las cicatrices no se van exhibiendo por ahí. Y también por eso cuando alguien con problemas mentales, o alterado, nos confiesa realidades muy íntimas cuando apenas le conocemos nos sentimos manchados, incómodos, violentos. Pensamos que eso se lo debería contar a alguien cercano, alguien que pueda ayudarle y no nosotros, que, como mucho, pensamos que está loco y poco más.
Cada uno de los ocho relatos de La mesa puesta es una de esas historias que contamos en voz baja. Y eso, además, se hace patente en la misma puesta en escena de las narraciones, que siempre escogen conversaciones privadas en momentos cotidianos. El desayuno, un traslado de o hacia una estación, el retorno de una noche de juerga, etc. Momentos en los que uno está con seres queridos y en los que se genera ese espacio de la confesión, de la necesaria intimidad que exige la verdad para brotar.
CUATRO. Atraviesa este libro la vida y la literatura. Sólo por eso merece la pena leerlo. Porque no es un vulgar libro de cuentos a los que nos han acostumbrado enhebrando unas cuentas de collar en un hilo, sino que está trenzado de literatura y experiencia, y por eso es casi imposible desgajar unos cuentos que se apoyan los unos en los otros para lograr algo más que una colección de relatos. El mundo del cuento español está muy necesitado de libros como este, libros que son literatura y no cuento.


La imagen es de Oscar Molina y la encontré en la siguiente dirección.www.oscarmolina.com/omesgobjetos.html

viernes, 19 de noviembre de 2010

Pablo García Casado: Dinero.




FELICIDAD
Tú métete, verás como luego te alegras. Trescientos al mes, quién no los tiene, un poco de aquí, un poco de allá. Tú di que vas de mi parte. Préstamo personal bonificado, para buenos clientes, ¿por qué te vas a privar? Hay que disfrutar un poco de la vida. Tú no te preocupes, lo más que puede pasarte es que un mes te venga largo, y bueno, todo se habla. Todo puede hablarse. No te pongas dramático, a tus hijos no va a faltarles un techo y un plato de comida. Sólo son trescientos, trescientos quince al mes, gastos aparte. La gente se mete, todo el mundo se mete, cómo crees que se pagan las cosas.

La imagen pertenece a Pablo Avendaño y la extraje de su página web:http://www.pabloavendano.com/GALLERY_PRIVADA/privada%20espanol.html

domingo, 14 de noviembre de 2010

sábado, 30 de octubre de 2010

Arturo Seaton

28/10/10
Al que sale del trabajo le queda su casa. Al que le sacan de su casa para trabajar, y le mandan lejos, ¿qué le queda al despertarse?: ¿El trabajo?, ¿su casa? No me jodas. No le queda nada.


29/10/10
A nivel de contenedores, la basura orgánica vuelve orgánicos plásticos y latas. Si se mezcla con ellos. Desde que vivo aquí no reciclo nada. Y raro es el día que no aparezco en la calle con una bolsa gris llena. El ordenador, en una mano; la basura, en la que me queda libre. Hay dos contenedores –uno verde y otro amarillo, que no uso- al pie del portal, retirados cinco metros. Diez, máximo. 
Hace unos días llevaba las manos libres, salía de mi casa, hacía sol. Y no colgaba nada de mis muñecas salvo el reloj, anillos no tengo en los dedos. Se me había olvidado la basura y el ordenador estaba en el trabajo y no pensaba retroceder, porque ya era tarde. Entonces me topé con una mujer mayor que paseaba una bolsa de basura más grande que las que yo suelo cargar. Me encaró, amable. Me pidió que le abriera el contenedor: ella no tenía la coordinación suficiente para pulsar la palanca con el pie y levantar con los brazos la bolsa hasta salvar la puerta levadiza. Tengo que decir que los contenedores estaban (están) separados del bordillo y eso obligaba a la señora a descender hasta el asfalto. Y los bordillos son altos aquí.
Así que lo hice, le presté mi pie derecho. Fui amable como su petición, sin mayor esfuerzo. La mujer sonrió a mi ayuda desinteresada. Parecía que le acababa de abrir la entrada a un hotel de postín, pero era la puerta de un contenedor verde apagado. La basura entró. Luego levanté el pie y la puerta cayó al instante. Ella y yo nos quedamos fuera. Y seguiremos fuera. Y, aún fuera, esperamos una salida para nuestros insignificantes problemas.


30/10/10
Las servilletas se destruyen deprisa. Los árboles crecen despacio. No lo digo yo, lo dicen las servilletas de una cantina moderna donde espero un tren moderno. Pongo a recaudo unas pocas en mi bolsillo y espero cinco minutos, para saber lo que dura la verdad de un slogan.
¿Lo ves?, tal cual. Aquí siguen.
Es otoño, las hojas caen de los árboles, ¿de dónde si no?
Caen como servilletas que se destruyen deprisa.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Josan Hatero: Rumanía en Octubre.


 

Sí, me acuerdo de ti. Te recuerdo diciéndome: “Eres muy guapo, pareces una muchachita con el pelo tan largo.” Te recuerdo una noche en el coche de tu hermano, junto a la playa. “Sé que no me amas –me dijiste-, pero quiero que seas el primero.” Eso fue importante para mí, me hizo sentir poderoso. Te toqué ahí abajo, lo caliente, y dijiste: “No, hoy no. Lo tengo ocupado, cosas de mujeres, ya sabes.” Recuerdo lo joven que eras, lo delgada que estabas, tu piel bajo las medias, tu falsa falta de vergüenza. Y lo recuerdo porque estoy lejos de ti. Y si vuelvo contigo lo olvidaré, porque ésa es mi clase de lealtad.

La fotografía de Oscar Molina la encontré en este enlace: http://www.oscarmolina.com/omesgobjetos.html

jueves, 21 de octubre de 2010

Delmore Schwartz: En los sueños empiezan las responsabilidades.


Se acercan a la pasarela de madera, y mi padre ordena a mi madre que inhale el aire penetrante del mar. Ambos respiran hondo, ríen ambos mientras lo hacen. Tienen en común el interés por la salud, aunque mi padre es fuerte y corpulento, y mi madre algo delicada. Se han atiborrado de todo tipo de ideas sobre lo que conviene comer y lo que no, y a veces se acaloran discutiendo la cuestión, hasta que mi padre da carpetazo al asunto soltando la patochada de que, a fin de cuentas, de algo hay que morirse.

Nota: La traducción del texto es de Albert Fuentes y Xavier Manzano; la fotografía, de Richard Billingham, se encuentra en este enlace: http://artesigloxxi.wordpress.com/2009/06/13/richard-billingham/

viernes, 15 de octubre de 2010

Julián Rodríguez: Antecedentes.


NEVADA

Dejaste un vaso
en la ventana
para que recogiera las gotas de rocío.
Sin embargo, ha nevado, y el vaso es ahora
una torre
como esos edificios.
La nieve a su manera
le hizo un homenaje a la ciudad. La nieve sabe
hacer las cosas:
cuando el sol salga
de nuevo
brillarán sus paredes otra vez:
un rascacielos más de vidrio,
pequeño, a tu medida,
entre los árboles
de ese jardín que ves al levantarte.


Nota: La fotografía, de Nan Goldin, la encontré en:http://www.chocolateyron.com/2009/10/nan-goldin/

martes, 12 de octubre de 2010

Sharon Olds: Los muertos y los vivos.




35/10
Mientras cepillo el pelo oscuro y
sedoso de mi hija ante el espejo
veo el canoso resplandor de mi cabeza
la sirvienta llena de canas que está por detrás. ¿Por qué será
que justo cuando comenzamos a marcharnos
ellos llegan, las dobleces del cuello
haciéndose evidentes mientras que los delicados huesos de sus
caderas se afilan? Mientras mi piel muestra
sus marcas resecas, ella se abre como una flor
pequeña y pálida en la punta de un cactus;
cuando mis últimas oportunidades de concebir un hijo
se me escapan por el cuerpo, restos inútiles,
su bolsa llena de óvulos, redondos y
compactos como yemas de huevo duro, está a punto de
hacer saltar su broche. Le cepillo el pelo enredado
y fragante a la hora de acostarse. Es una vieja
historia –la más antigua que existe en la tierra-
la historia del testigo.


Nota: La traducción es de Juan José Almagro Iglesias y Carlos Jiménez Arribas. La fotografía, de Levan Kakabadze, tiene su enlace en:http://levankakabadze.com/photos/cat/39

lunes, 4 de octubre de 2010

Edgar Lee Masters: Antología de Spoon River.





ERNEST HYDE
Mi mente era un espejo:
veía lo que veía, sabía lo que sabía.
De joven, mi mente era sólo un espejo
en un coche a gran velocidad
que capta y pierde partes del paisaje.
Luego, con el tiempo,
se fueron haciendo en el espejo grandes arañazos
que dejaban entrar al mundo exterior
y a mi yo interior le dejaban salir.
Pues tal es el nacimiento del alma apesadumbrada,
un nacimiento con ganancias y pérdidas.
La mente ve el mundo como una cosa aparte,
y el alma hace del mundo una cosa consigo misma.
Un espejo arañado no refleja imágenes,
y tal es el silencio de la sabiduría.

Nota: La traducción es de Jesús López Pacheco y la fotografía, de Richard Billingham, la encontré en:http://artesigloxxi.wordpress.com/2009/06/13/richard-billingham/

miércoles, 29 de septiembre de 2010

John Cheever: Diarios.




Me he creado un origen distinguido, tradicional, que todos aceptan. Ahora bien, ¿cuál es la verdad desnuda?...Casi todos mis personajes tienen criada, pero en casa yo llevaba los platos a la mesa. Mis padres no eran felices ni yo era feliz con ellos.

Nota: La traducción es de Daniel Zadunaisky; la imagen, que obtuve en http://www.booooooom.com/tag/todd-hido/, pertenece a Todd Hido.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Abel Hernández: El caballo de cartón.



…desoyó los temerosos ruegos y se acercó a la iglesia con la escopeta al hombro. Cuando estaba en la puerta se asomó al interior del templo vacío, sin retablos…ni altar y las campanas volvieron a sonar con más fuerza y más cercanas. No había viento. Miró a la torre y no vio a nadie. Pero…no se atrevió a subir al campanario. Lo más extraño de todo era que las campanas…no podían tocar solas porque hace mucho tiempo que el campanario está sin campanas

Nota. La foto esta vez es de Leo Simoes. Pertenece a su proyecto Silencio y Olvido y retrata, como el libro de Abel Hernández, las zonas rurales despobladas en España. Se puede ver en:
http://www.leosimoes.com/proyectos/silencio/07.html

jueves, 16 de septiembre de 2010

Vladimir Dimitrijević: La vida es un balón redondo.



El pie
El fútbol... nos pone en contacto...con...la prehistoria de nuestros movimientos. En el fútbol está prohibido –si uno es jugador de campo, claro está- todo uso de la mano y del brazo...de los órganos con los que, habitualmente, se realizan todos los actos. Con los que se alcanza el mayor grado de precisión, de rendimiento y de destreza.

La mano
El error de la mano es menos frecuente que el error del pie. La mano es más segura, es más calculadora. Incluso un niño, cuando lanza su primera pelota, lo hace con la mano. La mano es parte integrante de la cabeza, la obedece, Es psico-física; cuando se habla, la mano acompaña simultáneamente a la palabra.

La comparación
...creo que todo niño de cinco años al que se lanza un balón nos hace saber enseguida si es un futbolista nato, o simplemente un buen jugador. El futbolista se descubre de inmediato, no se le puede inventar ni falsificar, es innato; posee un don, un toque inimitable, un arte de amortiguar el balón, algo que no se aprende. Es exactamente como… en literatura, pues en mi opinión hay una correlacción entre este deporte y la literatura.

La vista
Uno puede jugar solo al fútbol, puede hacer malabares con la rodilla durante horas sin dificultad, pero eso no le convierte en un buen futbolista, sino sólo en un buen acróbata. En el circo, se encuentran personas que pueden mantener el balón en el aire con su pierna izquierda, sin que toque el suelo, durante más de tres horas. Uno se pregunta por qué un funámbulo semejante no juega en un equipo. Pero es precisamente porque no se ve más que a sí mismo, no ve nada a su alrededor. Hay quien resuelve prodigiosamente los cruzigramas, pero es incapaz de escribir un libro que interese a los demás. No tiene imaginación, no más que aquel que hace acrobacias durante medio día con el balón. Mirándole solo se espera una cosa: que el balón caiga.

La oreja
La oreja...es el órgano por excelencia de la imaginación, ve y presiente cosas que los ojos no pueden percibir.

La fibra (óptica)
Esa intensidad ha sido disuelta por la televisión. La información es transmitida en el momento en que sucede, en directo. Es una pseudo-participación. Pues la noticia, antes, llegaba con el mensajero, era una carta que alguien traía a pie o a caballo. Más tarde se descubrieron medios de locomoción más rápidos y finalmente, por teléfono, la radio y la televisión, se ha alcanzado la simultaneidad absoluta entre la emisión y la recepción. Se nos ha arrebatado así la recreación, y con ello una parte de la creación. El relato ha sido asesinado, reemplazado por una fribilación de hechos sobresalientes y llamativos, y es como si se hubiera reemplazado el corazón por una imagen en el electrocardiograma.

La taberna
En el fútbol, como en la literatura, prefiero a aquellos que han conservado la impertinencia de los niños. Está muy bien que haya adultos en la sociedad, pero yo prefiero a Maradona…Claro está que Pelé, Platini y Beckenbauer son grandes jugadores…La leyenda del Káiser Franz no me interesa. Él personifica ese tipo de jugador perfecto, profesional…Es como esos poetas académicos que consultan diccionarios de rimas, que escogen temas refinados…Es admirable, pero no es nada.
Cuando…Diego entra en cualquier taberna, todo el mundo quiere ofrecerle una cerveza. Pero no se ofrece una cerveza a Beckenbauer, se espera que él pague la ronda.


Nota: La traducción es de Antonio Castilla Cerezo. La fotografía es de José Manuel Navia y la encontré en su blog: http://jmnavia.blogspot.com/search?updated-min=2006-01-01T00%3A00%3A00%2B01%3A00&updated-max=2007-01-01T00%3A00%3A00%2B01%3A00&max-results=12

martes, 7 de septiembre de 2010

Sam Shepard: Locos de amor.


La mataré a ella y luego te mataré a ti. Sistemáticamente. Con cuchillos muy afilados. Con dos cuchillos distintos. Uno para ella y otro para ti…Para que la sangre no se mezcle.




Nota: La fotografía es de Esther Bubley. La obtuve aquí:
http://www.estherbubley.com/lhj_mental_frame_set.htm

domingo, 5 de septiembre de 2010

Erri de Luca: El día antes de la felicidad.


Nápoles se había consumido en lágrimas de guerra, se desahogaba con los americanos, montaba carnavales todos los días. Entendí entonces la ciudad: monárquica y anárquica. Quería un rey aunque ningún gobierno. Era una ciudad española. En España siempre ha habido una monarquía pero también uno de los más fuertes movimientos anarquistas. Nápoles es española, está en Italia por equivocación.



La fotografía es de Hebert List y la obtuve en:
http://herbert-list.com/gallery.php?pageNum_collection=18&totalRows_collection=23&categories=italia

jueves, 26 de agosto de 2010

Ray Loriga: Sombrero y Mississippi


La afectación según Kleist, aparece cuando el alma se localiza en un punto distinto al centro de gravedad del movimiento.
…toda escritura literaria, por precisa que sea, tiene que comprender al menos su naturaleza no obligatoria.
Lo primero que le pediría un entrenador sensato a un futuro atleta es que escoja una disciplina acorde con su capacidad, la escritura no es en esto muy diferente…Los bufones llegaban a la corte con la pequeña ventaja que les proporcionaba su tamaño.
…el juguete, despojado de la infancia, es un objeto inútil.
Hay una mitad del mundo que ignoramos, o ignoro al menos, y otra mitad que subdividimos para agrandar nuestro conocimiento.
Toda vanguardia elige jugar a ser mayores, o lo que es lo mismo, jugar contra los mayores. Quitarle una letra a cada palabra no es lo mismo que inventar un idioma.
Todo aquel que aprende de verdad agradece lo aprendido, sólo los ignorantes se olvidan las gracias.
…escribe borracho, corrige sobrio.
Hay escritores que no han empezado a planchar, ni a preocuparse por el polvo en la moqueta hasta leer a Carver, son escritores menores y sucios que no han leído a Chéjov.
Los antiguos buzones eran cuevas más valientes que las nuevas redes sociales. Allí cada carta se defendía a sí misma frente a un destinatario, lejos de la grandilocuencia exhibicionista que envenena a tanta insensatez cobarde escondida entre la red agujereada de Internet.
Escribir es también y, en cierta medida, un oficio de bufones.
Incluirse en el talento que se admira es la tarea de un escritor, incluso perecer en el intento merece la pena.
En la era de los blogs cualquier tonto sin libro opina, inmediatamente, y ahora parece más importante que ayer y que mañana.
La escritura se nutre sobre todo de la paciencia. Pero la paciencia también se cansa.
La crítica, decía Auden, si no refleja un entusiasmo no refleja nada más que una maldad.
Encontrar no es nada, dice Valéry, lo difícil es sumarse a lo encontrado.
La foto, de Alberto Fuguet, la encontré en esta dirección: http://www.albertofuguet.cl/wordpress/?p=1858

martes, 17 de agosto de 2010

David González: El debut del chico tatuado (Relatos completos 1998-2009).




...le comunicaron que...había fallecido de muerte repentina. Se le concedía un permiso especial con el fin de que pudiera asistir a su entierro. Pero no asistió. Podía ir al entierro de su madre, sí, pero con las esposas puestas y con dos números de la guardia civil escoltándole.


La fotografía pertenece a Ricky Dávila y la encontré en esta dirección: http://www.rickydavila.com/img_details.php?id=188&id_album=9

jueves, 12 de agosto de 2010

Iñaki Uriarte: Diarios 1999-2003.


En Deusto tuve un profesor de Derecho Natural, "El pulpo", que, al jubilarse, se recluyó en su habitación y decidió no comer, siguiendo la máxima de San Pablo: "El que no trabaje, que no coma" [...] De los tiempos universitarios recuerdo también la estupefacción que me producía el que algunos de mis compañeros llamaran "trabajar" a estudiar. Para mí "trabajar" era una cosa más complicada. Por una parte era algo más serio que la tontería aquella de estudiar. Era lo que hacían los pobres, los obreros, los oprimidos, los que se levantaban a las seis de la mañana para ir a la fábrica, los de Altos Hornos.
La fotografía pertenece a Ricky Dávila y la encontré en la siguiente dirección: http://www.rickydavila.com/img_details.php?id=200&id_album=7

sábado, 26 de junio de 2010

Bukowski: Fragmentos de un cuaderno manchado de vino. Relatos y ensayos inéditos (1944-1990)


Tenía una máquina de escribir y nada de oficio. Decidí escribir una novela. La escribí en 20 noches, bebiéndome medio litro de whisky cada noche. Black Sparrow Press aceptó la novela, Cartero. También vendí 2 o 3 capítulos a las revistas como relatos breves. Estaba tomando forma una nueva vida extraña.
Mi primer error fue imaginar que podía escribir muchas horas al día todos los días. Uno
puede escribir así pero obtendrá material diluido y forzado.
Empezaron a llegar otros escritores, a llamar a la puerta, con sus packs de cerveza. Yo nunca los visitaba pero ellos llegaban…Los malos escritores tienen tendencia a hablar de la escritura; los buenos escritores hablan de cualquier cosas menos de eso. Llegaban muy pocos buenos escritores.



Notas.
La traducción es de Eduardo Iriarte.
La fotografía la obtuve en: http://negraisla.files.wordpress.com/2009/10/bukowski0281.jpg

domingo, 20 de junio de 2010

Peter Stamm: Lluvia de hielo.


Ya avanzada la tarde alquilamos bicicletas para ir a visitar las tumbas del Palatine situadas en la parte sur de la isla. Allí estaban enterrados, al parecer, los cuerpos de dieciséis holandeses que sobrevivieron al famoso naufragio del Palatine frente a las costas de Block Island.
-¿Por qué los enterraron si sobrevivieron al naufragio? –preguntó Lotta.
-Los enterraron vivos –dijo Graham.
Notas:
La fotografía es de Arthur Rothstein y la encontré en:http://www.flickr.com/photos/trialsanderrors/3575966448/in/set-72157612403014095/.
La traducción es de Richard Gross y Maria Esperanza Romero.

martes, 15 de junio de 2010

Marià Manent: Diario disperso (1918 - 1984).


He leído A history of Japan, de J. Ingram Bryan. Cuando en aquel país la monarquía ha fracasado, se ha levantado el dictador, el shogun, aplicando así el principio de Confucio: el gobierno de los pueblos ha de estar regulado, no por la herencia, sino por la eficacia. Durante largos siglos el emperador no ha gozado de poder real: ha sido un simple instrumento del shogun, como los reyes merovingios lo eran de los grandes camarlengos del palacio. Según como se mire, da una impresión penosa leer estos resúmenes de historia. Guerras y más guerras, crímenes, alevosías. Se diría que la vida humana no vale nada y que el color predominante de la historia lo dan estos terribles lagos de sangre. Parece imposible que haya habido calma para el arte, para la poesía, para la estética ceremonia del té, para el ikebana (la sabia disposición floral), el bonseki (delicado pesebrismo japonés que componía exquisitos paisajes en miniatura, con arena y guijarros). El No o drama lírico, la laca, el cloisonné, la seda pintada, ¿cómo han podido llegar hasta nosotros por encima de los lagos de sangre?



Notas:
La traducción es de José Muñoz Millanes.
La fotografía, de Alfonso Sánchez García y la he visto en:http://www.kalipedia.com/arte/tema/importancia-fotog...

miércoles, 9 de junio de 2010

Aloma Rodríguez: Jóvenes y guapos.


Había que desmontar y cargar la furgoneta. Como la plaza era peatonal, no nos dejaban meter la furgoneta y había un bordillo para que los coches no entraran. Había que desmontar el barco y llevar todos los trastos hasta la furgoneta, que estaba a la entrada de la plaza, y luego meterlas en la parte de atrás. La furgoneta no era demasiado grande, así que cada cosa tenía su sitio. Cargar la furgoneta era una de las partes más difíciles del bolo; seguramente la que más habíamos ensayado, y la que más tensiones generaba.


Nota: la fotografía es de Luis Duarte y la obtuve en:http://2.bp.blogspot.com/_NsHvHNEvC-k/S9crNSrT1SI/AAAAAAAAAow/OaJzV3vV9w4/s1600/Scan5308mascaras.jpg

viernes, 4 de junio de 2010

Miguel Delibes: Premonición del "gutismo".


Antes de comenzar el torneo, el señor Santamaría nos aseguraba que los muchachos estaban “mentalizados” pero, como se vio en seguida, lo que estaban era obsesionados…Irlanda y Nueva Zelanda, que vinieron aquí sin tantas precauciones, que hicieron compatibles alegremente la disciplina y el turismo, mostraron una excelente preparación física, jugaron lo que sabían, dieron la talla y se acabó. Todo lo demás es olvidarse de que el jugador de fútbol tiene veinte años. Y si un muchacho a los veinte años no puede estar un rato con su mujer o tomarse una copa con los amigos dos días antes de un partido decisivo, lo mejor es que se dedique a otra cosa.

Miguel Delibes, Julio de 1982.



Nota:
El texto pertenece a El otro fútbol y quiere ser un homenaje..., dos.
La fotografía la encontré en la siguiente dirección:
http://spa.fotolog.com/photo/58/49/38/losganianes/1205249663_f.jpg

miércoles, 26 de mayo de 2010

Yuri Herrera: Es rumiar.


NO EXISTE ESO QUE llaman bloqueo de escritor. Si no escribes: o no tienes nada que decir, o no es el momento de decirlo, o eres demasiado perezoso para ponerte a trabajar. En cualquier caso no hay por qué angustiarse, el mundo seguirá girando a pesar de tu silencio. Hacer literatura no es un deber. A nadie le urge un escritor. Si uno entiende eso puede tomarse el tiempo necesario para escribir, sin contentarse con la autoconfesión o la escritura automática, formas de la calistenia. Porque el verbo más importante del oficio es rumiar; la literatura se gesta rumiando. Hay que dejar que a uno se le pudran las historias en la cabeza, que fermenten hasta despedir ese olor que indica que ya están listas para ser puestas en palabras.
Notas:
1. La fotografía es de José Manuel Navia y la saqué de su blog.
2. El texto apareció en Babelia el 17 de abril de 2010.

jueves, 20 de mayo de 2010

Natalia Ginzburg: Burguesía.


Se lo llevaron en una caja de zapatos con agujeros en la tapa...y un desodorante llamado Viento de Abril...Devoto le había dicho que los gatos son una inmensa ayuda. Transmiten una profunda sensación de estabilidad, tranquilidad y paz...El dormitorio de Ilaria tenía una galería que se abría a un pequeño balcón. En la galería colocó la cubeta amarilla con la arena, la cesta, la manta y el agua. Aurora, la hija, le preguntó por qué no lo ponía todo en el balcón. Ella le dijo que le daba miedo que el gato se tirara...Ilaria sentía que de aquel gato no emanaba tranquilidad ni paz alguna, sino más bien inquietud y aprensión.
Notas:
La traducción es de Flavia Company.
La fotografía es de Mikel Solitario y la extraje de su blog.

viernes, 14 de mayo de 2010

Elisa Iglesias: Desorientación.

...yo misma me sentía como un conejo. Pensé que todos lo éramos, conejos que al final de la jornada huían despavoridos a su guarida, conejos royendo la escasa zanahoria mensual, conejos cinéfilos, conejos ludópatas, conejos melómanos, conejos monógamos, conejos infieles, conejos célibes, conejos senderistas-golfistas-tenistas-turistas, conejas play-boy-play-game-play-station, conejos devotos, conejos ateos: conejos de cualquier clase y condición pero a la postre contribuyentes.

Nota: la fotografía es de Eddy Posthuma De Boer y la obtuve en: http://eddy.posthumadeboer.com/atlas14.html

sábado, 8 de mayo de 2010

Invitación al viaje.


Antonio Sáez Delgado - Vida errante (fragmento)


Podía verlo desde mi casa. El puesto fronterizo que existía en la frontera de Caia estaba compuesto por varias cabinas en las que se situaban los policías para observar los coches que pasaban por cada carril, en un juego de callejas semejante al peaje de las autopistas. Por esos carriles, junto a esas cabinas, pasamos muchas en el coche de mi padre, con el interior del asiento trasero, sobre el que nos sentábamos mi hermano y yo, lleno de café portugués. Mi madre nunca lo tomaba, le subía la tensión. Ahora esa
frontera, esa parada obligatoria, ya no existe. Se diría que ya nadie dibuja una línea en el fondo del paisaje. Los días en que construyeron la autopista que atraviesa ahora ese paso de Caia, observé con cuidado el desmontaje de los puestos fronterizos, de las torretas, de las cabinas. Los topógrafos hacían su trabajo en la distancia, el trazado de la autopista sería bastante más elevado que el de la carretera convencional. Por eso, a la hora de rellenar con grava y tierras el subsuelo de esa autopista que ahora atravieso casi a diario, los operarios prefirieron enterrar algunas cabinas, someterlas al decoro silencioso del olvido con unas toneladas de tierra. Observé las maniobras desde la terraza de mi casa, casi podía oír el sonido de los camiones. Hoy pasamos por encima, a toda velocidad, de las cabinas enterradas. Del olor a café en el coche de mi padre. De la mirada de mi hermano que se cruza con la mía, sin decirnos nada.


Notas:
Coordinadoras: Maria Luisa Leal, Mª Jesús Fernández, Ana Belén García Benito.
La fotografía es de Russell Lee y la encontré en el siguiente enlace:http://www.flickr.com/photos/trialsanderrors/4466053113/in/set-72157612403014095/

viernes, 30 de abril de 2010

Sergio Galarza: Paseador de Perros.


La perra (la mascota) vivía en Alcorcón, un pueblo de la periferia madrileña convertido en ciudad. Ir hasta allí […] me deprimía. Sus calles con basura desparramada al lado de los contenedores, los parques con más latas y botellas rotas que flores […], los bloques de edificios con sus balcones blancos de barandillas de metal, esas prisiones del extrarradio que me recordaban el Cono Norte de Lima y a su imperio pacharaco. Cada vez que visitaba Alcorcón me sentía deportado del paraíso del Centro y me preguntaba de qué se reía esa gente viviendo en un lugar así.


Nota: la fotografía es de Marjory Collins y la encontré en: http://www.pdnphotooftheday.com/2009/03/628

miércoles, 21 de abril de 2010

Hecho en México


Las presentaciones de libros nutren el ego de los autores. Autores con el ego crecido son malos escritores. Malos escritores hacen peores libros. Peores libros arruinan las de por sí aburridas presentaciones. Las presentaciones de los libros son parte del círculo vicioso de la egolatría. La egolatría relaja la tensión del escritor. La mala literatura está hecha de escritores relajados.

Heriberto YépezTesis sobre las presentaciones de libros (Hecho en México). La fotografía es de John Margolies, y la encontré en:
http://www.aliciapatterson.org/APF2101/Margolies/Margolies.html

miércoles, 31 de marzo de 2010

Josan Hatero: La piel afilada.


Me llamo Sonia. Estoy divorciada. Tengo treinta y un años. Vivo sola.
Tres semanas después de que él se fuera, descubrí que había olvidado su segundo apellido. Seis años de casados y no podía recordar su segundo y estúpido apellido. Busqué nuestras viejas fotos, como si la expresión de su cara o su mirada o un gesto de sus manos pudiera hacerme recordar. Miré todas las fotos una por una y, tras tres semanas de pura ausencia, eché a llorar. Se segundo apellido era lo único de él que había conseguido olvidar.
Josan Hatero - La piel afilada
Imagen: Juan Francisco Casas. Dirección:http://www.juanfranciscocasas.com/

lunes, 29 de marzo de 2010

Angel Capa: La intimidad del fútbol.


Es cierto que la mayoría de los futbolistas provienen de la clase desposeída de la sociedad, y que muchos de ellos no han tenido posibilidades de acceder a la instrucción que las otras capas sociales aprovechan como un derecho de todos que sólo ellos disfrutan. Y también es cierto que hay muchas formas de matar al ídolo. Esta de la cultura es una de ellas.
[…] Primero, como integrante de una clase marginada, le recordamos la posibilidad de completar una educación adecuada, y después tratamos de humillarlo señalándole la falta de educación.
Pero también existe la confusión del oprimido, como lo explicó Fanon. El opresor es también el modelo a imitar. Los
instruidos, en este caso, sirven de referencia para el jugador que comienza a vestirse como él, a aprender el uso de los cubiertos, a elegir los restaurantes, a hablar como él, y finalmente y para su desgracia a pensar como él.
Hace, en definitiva, un esfuerzo tremendo para acomodarse en lo que cree que es su nuevo status, su nueva clase social. Termina desclasado, sin soporte real, despreciando la cultura que tenía por una instrucción que ni siquiera llega a tener.
Angel Cappa - La intimidad del fútbol

viernes, 26 de marzo de 2010

Iván de la Nuez: El mapa de sal.


Yo dibujo este mapa de sal para desatar igualmente la posibilidad de la extrañeza, la multiplicidad, la diferencia y las salidas alternativas; tanto frente a los fundamentalismos del comunismo vencido, como en contra de la globalización pletórica de la victoria.


Foto: Jack Delano.
Dirección:http://www.flickr.com/photos/trialsanderrors/4089955160/in/set-72157612403014095/

domingo, 21 de marzo de 2010

viernes, 19 de marzo de 2010

Julián Rodríguez: Unas vacaciones baratas en la miseria de los demás.




“La mezcla de sinceridad y mentira siempre da como resultado una mentira; la mezcla de fuerza y debilidad, siempre debilidad; y la de bondad y maldad, siempre maldad.”
Aprendí eso de mi padre. De las matemáticas. Del álgebra. El signo que se impone es siempre el negativo.

Julián RodríguezUnas vacaciones baratas en la miseria de los demás

viernes, 19 de febrero de 2010

José Manuel Navia: Gonzalo Juanes


En Liturgia de los ahogados, un libro de Gonzalo Calzedo Juanes, se puede leer la siguiente dedicatoria: “A mi tío Gonzalo, cuyas fotografías también cuentan historias”.
No escribiría esto si no fuera porque hace unos días caí en la cuenta de que ese fotógrafo/pariente era Gonzalo Juanes, un hombre al que La Fábrica le dedica uno de sus libritos grises, y cuyas fotografías de colores me habían hecho sospechar que se trataba de alguien más joven.
Y no, no era tan joven. Había nacido en 1923, estudiado perito industrial y, por las normas de acceso para formar parte del Instituto Nacional de la Soldadura, tenía que estar preparado para revelar fotos. Lo de revelar mentiras no se contemplaba en las bases. Así las cosas, solo una vez conseguido el puesto, lo aprendió; en blanco y negro, y por las noches. El caso se repitió después con las de color, gracias a una película de Kodac. Eran principios de los sesenta.
Influenciado por Walker Evans y otros fotógrafos de la F.S.A. americana, Gonzalo Juanes formó parte del grupo Afal, y siempre estuvo un tanto aislado del mundo del arte por vivir lejos de una ciudad más importante que Gijón.
A día de hoy se pueden ver unas cuantas fotografías suyas en la Web. Aquí fue donde me fijé en él. En cuanto a las del libro, hay una de 1975, donde aparece Franco dentro de su ataúd y un televisor, que tiene algo de performance involuntaria, difunta.
Pero, aparte de fotografías, en el libro hay un párrafo que he querido copiar. Dice: “coge la cámara y sal a la calle a fotografiar lo que te dé la gana, pero no te empeñes en hacer arte…Ahora estamos ante un nuevo pictorialismo que me parece inadmisible.”
Supongo que en sus primeros tiempos, Calzedo Juanes también se dejaba aconsejar por él. Y aunque me parece que hacer fotografías no tiene mucho que ver con escribir cuentos, sí creo que los cuentistas que más me gustan son los que menos se empeñan en hacer arte.