...yo misma me sentía como un conejo. Pensé que todos lo éramos, conejos que al final de la jornada huían despavoridos a su guarida, conejos royendo la escasa zanahoria mensual, conejos cinéfilos, conejos ludópatas, conejos melómanos, conejos monógamos, conejos infieles, conejos célibes, conejos senderistas-golfistas-tenistas-turistas, conejas play-boy-play-game-play-station, conejos devotos, conejos ateos: conejos de cualquier clase y condición pero a la postre contribuyentes.