jueves, 22 de enero de 2009

Roger Wolfe: Oigo girar los motores de la muerte

Si tuviéramos que explicarle el Teorema de Tales a un extraterrestre, lo más sencillo sería echar mano de un aforismo. Georges Perros, un escritor de la contracultura francesa, lo definía como un pedo del cerebro, no esperado, que explota en medio de la más consecuente sociedad, o soledad. El cerebro trabaja como los intestinos. Y tal vez olería bien, si pudiera oler a algo ¿Son aforismos lo que reúne Roger Wolfe en esta obra? En ocasiones, sí. Y he elegido una muestra de este poeta español de nombre equívoco para estrenar una etiqueta con ese nombre.

1997

63. La diferencia entre un e. e. cummings y un Louis Zukofsky es que el primero violentaba el lenguaje porque tenía algo que decir, mientras que el segundo no tenía nada que decir, y lo sabía, y violentaba el lenguaje para ocultarlo.

81. Todo escritor que se precie es consciente, por ejemplo, de que las prolijas descripciones físicas de un personaje son inútiles; mucho antes de que el lector termine de leerlas, ya se habrá formado su personal idea del aspecto de ese personaje.

98. Hay algo de lo que mucha gente no acaba de darse cuenta, y es de que para llegar a ser un buen escritor no hace falta haber leído ni poco ni bastante ni mucho; hace falta haber leído lo necesario. Y sobre todo, haber leído bien. Presumir de lecturas es otra cosa.

1998

42. Es tan raro encontrarse con un artista que no afirme defender la claridad como encontrarse con uno que de hecho la refleje en su obra. Defender lo oscuro no prestigia; practicarlo sí.

2001.

18
. Lección del diamante.- Ser “de una pieza” no significa ser plano, sino tener planos.

24. La cuadratura del círculo.- La sociedad actual ha conseguido la cuadratura del círculo: el gregarismo individualista. Dentro de un contexto generalizado de deshumanización y pérdida absoluta de todo sentido de la identidad y la dignidad personal, cada cual va particularmente a lo suyo.

48. Influencia y confluencia.- Con los autores que de verdad nos importan no se establece tanto una relación de influencia como de confluencia. Es el misterio de las almas gemelas. De ahí que podamos estar aparentemente influidos por autores que no hemos leído; se trata de coincidencias fundamentales de visión del mundo.

1 comentario:

Rubén A. Arribas dijo...

Ah, veo que cumpliste pronto con lo que anunciaste de Roger Wolfe. Encantado de leerlo.

Me gustó esa distinción entre influencia y confluencia, y hablar del misterio de las almas gemelas. Una cosa es calcar un manierismo, un efecto estilístico o un determinado recurso técnico; y otra encontrar ese autor con el que, de repente, todo son vasos comunicantes porque te abre puertas que antes desconocías o te vedabas. Tengo muy fresco uno de esos casos de coincidencia en cuanto a 'visión del mundo': Mario Levrero leyendo a Franz Kafka y lanzándose a escribir su primera novela, "La ciudad". Como él mismo explicó, intentó traducir al rioplatense la manera de percibir el mundo del autor praguense.

Y, ya que estamos, qué cierto: una cosa es presumir de lecturas y otra leer bien, leer lo que uno necesita. Juraría que fue Nabokov el que dijo que pasó más de 15 años con el "Ulises" de Joyce en la estantería hasta encontrar el momento de leerlo. Rumor infundado o no, lo que me importa de la anécdota es que cada cual debe llegar a los autores, no por obligación, sino cuando se siente preparado para la cita.

Un abrazo.