martes, 5 de enero de 2010

Zeina Abirached: Me acuerdo. Beirut.


Me acuerdo del Renault 12 azul marino de mi madre.

Me acuerdo de que tenía la carrocería llena de agujeros de bala. Cada vez que caía un obús en el barrio, el parabrisas saltaba en pedazos.

Me acuerdo de que al cabo de cierto tiempo, mi madre se cansó de cambiarle el parabrisas al Renault 12. Para conducirlo, se ponía gafas de sol y así se protegía del viento.

Me acuerdo de que mi hermano coleccionaba fragmentos de obuses.

Me acuerdo de que en aquella época, me daba por dejar la mochila cerca de la cama por la noche.

En aquella mochila tenía preparado todo lo que quería llevarme conmigo si teníamos que huir.

Me acuerdo de que, durante la guerra, faltó el agua, el pan, la electricidad y la gasolina…pero jamás faltaron los cigarrillos.

Me acuerdo de que la primera vez que estuve en Beirut Oeste fue en 1989, cuando la guerra se había instalado en el este. En el oeste todo había vuelto a la normalidad.

No me acuerdo del día exacto en que echaron abajo el muro que cortaba la calle Youssef Semaani.

Pero me acuerdo de mi incredulidad cuando, 10 años después del final de la guerra, caminando por Beirut, me di cuenta de que la calle de enfrente, que durante 15 años había estado al otro lado…también se llamaba Youssef Semaani.

Me acuerdo de julio de 2006.

Yo estaba en París y ellos estaban todos allí.

Me acuerdo de que mi madre me enviaba varios SMS al día…para que yo estuviera tranquila.

Pero sé que lo que vieron está en todos los SMS que no me mandó.



Notas: La traducción es de Lucía Bermúdez Carballo; la rotulación de Ana Luisa González de la Peña.
La foto la conseguí de la Agencia Magnum, en el siguiente enlace: http://www.magnumphotos.com/Archive/C.aspx?VP3=ViewBox_VPage&VBID=2K1HZOM4GTGTG&IT=ZoomImage01_VForm&IID=2S5RYDW3QKGJ&PN=897&CT=Search

1 comentario:

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

El peso y el valor de lo No dicho . Interesante .Un beso.