El camino sugiere soledad, es
posible, pero más aún el paseo. ¿Cuál es la diferencia entre una caminata, caminar
y dar un paseo? Hay un giro útil, tan exacto como expresivo: dar una vuelta.
Ir a dar una vuelta, eso es pasear. De modo que en el sentido mismo de la
marcha está incluido el retorno; volver al inicio, al punto de partida. Se da
un paseo y se vuelve. Se da una vuelta y, justamente, se vuelve. ¿Pero se
vuelve, se regresa igual o distinto? Esa es la incógnita. En ese paseo ocurre, puede
ocurrir, si tenemos suerte, si tenemos valor, alguna experiencia.
Edgardo Scott – Flâneurs, paseantes, walkmans,
vagabundos, peregrinos
La fotografía es de Bernard Plossu
