martes, 22 de septiembre de 2009

Harkaitz Cano: Alguien anda en la escalera de incendios


LA POESÍA ES FICCIÓN (Y UN CUERNO)

No me considero una persona demasiado atormentada,
pero a veces la resignación se apodera de mí
Qué le vamos a hacer, todo cambia.
Un antiguo compañero de clase está a punto de casarse
con una chica del
opus dei;
otro lleva más de nueve meses en la mar
pescando ilegalmente;
nueves meses, todo un embarazo,
quizás se haya convertido en persona en el vientre de la mar,
ya que no lo hizo en el de su madre.
A veces una tremenda resignación se apodera de mí,
porque, cuando tu soledad choca con la mía,
me hace daño.
Este sentimiento se parece, cómo decirlo,
a descubrir que cuando cumplimos veintiún años
las chicas que tenían nueve cuando nosotros teníamos trece
tienen ahora diecisiete.
Descubrir al final de una noche, bruscamente,
que ese amanecer culpable y aquellos tiernos pechos
que nunca osamos imaginar que llegaran a serlo
ya no serán nuestros.
No sé si se entiende dicho así.
Que nos damos cuenta de esto y de aquello,
que hemos apurado todos los vasos de nuestra ingenuidad.
Que perdemos la mayor felicidad por el más mínimo error:
por eso, los errores diminutos son los más dolorosos.
Los grandes errores, no tanto.
Podemos acurrucarnos y vivir dentro de ellos,
O dar vueltas alrededor.
¿Qué hacer, sin embargo,
Con un error que no es sino el ala de un insecto?
La risa es la única terapia
para ciertos asuntos que nos preocuparon.
Pero ni siquiera eso es suficiente.
Como tampoco lo es cubrir espejos con sábanas
para ser invisibles. Sobre todo, eso.
Y que todo lo que perdemos en la vida,
lo hemos perdido por no ejecutar a tiempo,
hace ya mucho, un adagio, un saludo
o un gesto


de complicidad.
Nota: La fotografía es de Mikel S. A. y la encontré en:http://mikelsolitario.blogspot.com

9 comentarios:

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Por eso yo me he propuesto saludarte antes de que pasees por el fin de los tiempos. Un saludo

Manuel Abacá dijo...

Un saludo, Antonio. Me paso en un momento.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Me gusto mucho gracias especialmente eso de los grandes errores donde uno se acomoda y vive . Un saludo

Manuel Abacá dijo...

Hola, Verónica. ¡Cuánto tiempo! Me alegro de que te guste lo que dice el poema. A mí me gusta mucho. Un abrazo y un beso.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Hola Manuel , estaba viajando la vida y ya estoy de vuelta y como siempre es un gusto leer lo que publicas , un beso

Sanblas de la "o" dijo...

Vi que tienes una entrada donde hablas algo sobre Roberto Arlt. Busqué en internet el nombre de Rita Gnutzmann porque ando buscando bibliografía sobre Arlt y me topé con tu blog. Ando buscando su contacto, no sé si los tienes o si podrías pasarmelo. Saludos desde méxico

Manuel Abacá dijo...

No, lo siento. Suerte en tu búsqueda.

Un saludo.

mikelsolitario dijo...

Me han gustado mucho estas palabras y me ha encantado que usaras una de mis fotos, las palabras de un mirón. ¡Gracias!

Manuel Abacá dijo...

Gracias, por supuesto, a ti.